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sábado, 3 diciembre 2022

Instituciones penitenciarias: La sociedad invisible y enquistada

Prisiones hasta al 145·% de ocupación en la Comunitat y 1,5 agresiones diarias a funcionarios sin formación son algunas de las principales quejas sindicales

Las lecturas y posiciones del Ministerio del Interior y fuerzas sindicales no pueden estar más alejadas respecto a una sociedad latente y casi paralela, las prisiones españolas. Una sociedad enquistada en las reivindicaciones de sus trabajadores. El 24 de septiembre es el día de La Merced, la patrona de reclusos y prisiones, pero los sindicatos señalan que «no hay nada que celebrar».

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Denuncian sobreocupación en las prisiones valencianas con ¨casi la mitad de celdas dobladas¨ así como la dilatación de su reconocimiento como agentes de autoridad en un contexto de ¨1,5 agresiones diarias de internos a funcionarios¨ sin medios ni formación apropiados para repelerlas. También carencia de médicos y psiquiatras, reflejado asimismo, en el caso de la Salud Mental, en el último informe del Defensor del Pueblo del pasado mayo. Y a la postre desvelan que incluso se ven forzados a actuar en incendios. Todo ello con déficit de personal, manifiestan. Son solo algunos puntos de una larga lista de demandas y quejas.

Este viernes ACAIP-UGT y CSIF, dos de los sindicatos mayoritarios en las prisiones de la Comunitat, protestaban en el acto por la festividad de la Patrona en Picassent por las «promesas incumplidas» del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que hace cuatro años se comprometía a atender dichas reivindicaciones. Tampoco asistían al evento los compañeros y compañeras en el recinto penitenciario de Villena. Desde el sindicato Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM) el sentimiento es unánime.

Demografía de la población reclusa en la Comunitat Valenciana

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Según los últimos datos oficiales, la población reclusa en la Comunitat valenciana es de 6.518 internos, siendo València con 2065 la que más presos alberga. En total en España hay 46.300. Los sindicatos denuncian que, a excepción de Castellón II, todas las prisiones valencianas están sobreocupadas. La que más es Picassent al 145% de su capacidad operativa, señala ACAIP. Los centros de Alicante Cumplimiento y Villena tienen una ocupación del 138%, indican. Otra cifra. Villena, por ejemplo, tiene una capacidad nominal de en torno a ¨723 reclusos y en estos momentos hay 1050¨, dicen desde TAMPM. Este panorama ¨provoca un grave problema de seguridad y de clasificación y separación interior de los internos, ya que la misma se realiza atendiendo más a criterios de capacidad¨, señalan fuentes de ACAIP. ¨Tenemos internos en regímenes de vida que no son acordes a su perfil, lo que aumenta la conflictividad en el centro¨.

Para entenderlo mejor ¨quizás un multirreincidente al final acaba estando en un módulo donde hay internos que se dedican a trabajar o se dedican a estudiar, y ese interno desestabiliza la vida normal del módulo. O todo lo contrario, un interno que era un perfil que se podría dedicar a actividades, a trabajar, a estudiar dentro de prisión acaba en un módulo donde hay multirreincidentes¨. 

Las cifras están muy distanciadas de las presentadas el pasado mes de abril por el ministro de Interior que refería 73,4 internos por cada 100 plazas de media nacional, la tasa más baja de los países de nuestro entorno y 9,1 puntos por debajo de la media europea. Solo Letonia y Lituania muestran cifras inferiores dentro de la Unión Europea, según el informe SPACE del Consejo de Europa sobre estadísticas penitenciarias. Desde Diario de Alicante hemos pedido una valoración de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias de esta y otras cuestiones sin respuesta por el momento.

Desde el Ministerio tildan al sistema penitenciario español como referente internacional y el ministro Fernando Grande Marlaska indicaba el pasado abril que «desde 2011 el número de internos en prisión ha bajado más de un 21 por ciento hasta situarse hoy en los 46.300″.

Las fuentes sindicales anteriores sí valoran el baile de cifras. La estadística de la Administración ¨cuenta el número de presos que tenemos ahora mismo a nivel nacional y las plazas que hay disponibles, lo que no cuenta es la cantidad de módulos que hay cerrados, porque no hay personal para atenderlos. Entonces cuentan como si una prisión estuviera abierta al cien por cien cuando a lo mejor está al 60%¨. 

Atendiendo a los datos de los trabajadores, en la Comunitat casi la mitad de las celdas estarían dobladas, sin embargo la Ley Orgánica General Penitenciaria establece el principio celular, por el que cada celda debe alojar a un solo interno, salvo circunstancias excepcionales. ¨Esto no se cumple en ninguna prisión¨, manifiestan.

Déficit de plantilla: En Alicante Cumplimiento supera el 35%

Las plazas de trabajo público en la prisiones de la Comunitat valenciana son 2.791 y, según datos de ACAIP-UGT las vacantes en las prisiones valencianas ascienden a 290, lo que supone un déficit de plantilla superior al 10%. Valencia con 130 y Castellón II con 60 son las que más vacantes presentan. Sin embargo, relatan que este dato no es real. La relación de los puestos de trabajo en los centros penitenciarios ¨no está adaptada a las necesidades reales de los mismos y a los cambios que se han producido en las últimas décadas, por lo que está muy desfasada. De hecho, en centros como Alicante Cumplimiento, si se tienen en cuenta todas sus necesidades necesitaría que se ampliara esta relación de puestos en 91 trabajadores, por lo que estamos hablando que su déficit de personal real supera el 35%¨.

Desde TAMPM confirman que en los últimos años han salido convocatorias ¨grandes de 900, de 1000, de 1200″ pero indican que la ratio de personas que cada año se jubilan, se coge excedencias, bajas, fallecen, etc es mayor que la ratio de plazas que salen ¨porque además lo tenemos contabilizado¨. Denuncian que paulatinamente la relación de puestos de trabajo es menor. 

Una de las fuentes consultadas en una prisión de la Comunitat recuerda que ¨hace no muchos años a lo mejor 7 u 8 años en la guardia en la que yo trabajo éramos 11 o 12 y ahora el promedio es de 8 o 9 por guardia de la categoría en la que estoy yo¨. En vigilancia un módulo normal puede tener de 100 a 120 internos y para ello hay un par de funcionarios, explica. 

Y añade que a esto se suma una carga administrativa que ha ido en aumento. ¨Te impide en muchísimo tiempo del día a estar haciendo lo que deberías hacer, que era vigilar, llevar a cabo las labores de seguridad, salir fuera, observar el ambiente, hablar con ellos, qué es lo que supuestamente es la función de vigilancia¨.

Con el añadido que ¨ellos en una esquina de la sala de estar del patio de donde sea, se graban intercambiándose pastillas o haciendo cualquier otra fechoría y eso sube a las redes como pasó hace unos meses en Galicia. Entonces expedientan a los funcionarios, pues porque no han visto dicha situación, no se puede estar en 1000 sitios¨. 

A eso suman sus reivindicaciones por tener unos centros de trabajo aislados, especialmente en centros penitenciarios como Villena y Castellón II, que obliga a recorrer numerosos kilómetros cada día y ¨se ha excluido a los servicios periféricos de la posibilidad de teletrabajo para tareas administrativas, al contrario del resto de la administración¨. Tampoco han logrado por el momento una adecuación de horarios para la plantilla cuyo perfil no permite el teletrabajo. 

Reconocimiento de los funcionarios de prisiones como agentes de autoridad, la asignatura pendiente

Imagen de funcionario de prisiones agredido en la cárcel de Villena

Cada día se producen en España 1,5 agresiones en España de reclusos a funcionarios nos informan desde sindicatos. El pasado octubre, el ministro Grande Marlaska anunciaba el archisolicitado reconocimiento de condición de agentes de autoridad al funcionariado de prisiones. Será en el marco de la Ley de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y se aprobará antes de terminar la legislatura, avanzaba. Sin embargo, el proceso parece dilatarse, al menos desde hace más de cuatro meses en fase de ampliación de enmiendas al articulado, un subterfugio legal, denuncian los sindicatos, que no permite avanzar a la siguiente fase. Su miedo es que termine la legislatura sin haberse aprobado porque esta patata caliente consideran que es un punto de desencuentro entre socios de Gobierno.

Mientras tanto, la vida parece estancada en las prisiones, señalan sus trabajadores, y trascienden sucesos esporádicos como esta agresión a una enfermera, un paliza a tres funcionarios o este presunto intento de asesinato, en este caso de un interno a otro. A veces no ocurre una conflictividad alta, como en esta ocasión que forzaron las cerraduras de las celdas para jugar al parchís y a las cartas. Pero el nivel de agresividad es elevado en algunos casos, relatan desde sindicatos. En Menorca, recientemente, ¨un interno se parapetó en la celda y estaba esperando que los funcionarios entrasen porque había mojado el suelo con agua y quería tirar el televisor encendido cuando los funcionarios entrasen para intentar que se electrocutasen¨. En Villena, a principios de este mes ¨un interno super conflictivo. Es un primer grado, es decir de los más peligrosos, que aparte de que provoca incidentes regimentales todas las semanas. Esta misma semana incluso ha amenazado a todos los funcionarios. Y les ha dicho que ha llamado por teléfono para que cuando salgan de trabajar haya gente suya esperándoles en la rotonda y siguiéndoles para poder agredirles¨. 

 ¨Una agresión que no sea muy grave, pues les sale prácticamente gratis¨, denuncian. ¨Por eso es importante lo del ser agente de la autoridad, porque no es lo mismo que te caiga una pena de multa o de unos días de prisión, que que te caiga una pena de dos años. Es bastante la diferencia cualitativa, es bastante importante y ellos lo saben¨. 

Añadido a lo anterior, demandan una actualización de los medios coercitivos para reducir a los presos. Los medios con los que cuentan son porras de goma huecas, un escudo y un spray que consideran lesivo para el que lo emplea, a introducirse en los ojos. Solicitan una pistola táser.

¨En casos de que un interno empieza a destrozar la celda y hay que entrar a la celda, es una celda muy estrecha en la que solo cabe uno detrás de otro. El único medio que tenemos es los escudos y la defensa de goma. Y es un medio arcaico, porque ahora mismo tú, simplemente con una pistola táser el efecto que tiene, evita ni siquiera que haya que intervenir porque en la mayoría de los casos estamos súper convencidos de que no habría ni que dispararla, sino que el interno se echaría al suelo y se dejaría esposar. Y sería la manera más limpia de resolver una situación de este tipo¨.

Realmente, lo peor para trabajadores y trabajadoras es la falta de formación para reducir a los presos. Reciben una formación genérica de un mes al aprobar la oposición y posteriormente cursos de ¨escasas horas¨ sobre reducción y defensa personal. ¨Necesitamos cursos prácticos sobre primeros auxilios, sobre técnicas de defensa personal, sobre técnicas de reducción de personas¨. 

40% de internos con trastornos mentales en la Comunitat, sin apenas psiquiatras ni médicos

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Imagen: TAMPM Prisiones

El Informe de Derechos Humanos de Salud Mental en Prisión en la Comunitat Valenciana 2018-2021, coordinado por la asociación Ambit proporciona algunas cifras. Un 65% de la población reclusa tiene problemas de adicción y un 40% padece ¨un problema de salud mental¨, ambos datos del Informe Rosep de 2015. Ante esto denuncian que ¨no hay médicos especialistas en psiquiatría, psicólogos clínicos ni psiquiatras¨.

El defensor del pueblo, Ángel Gabilondo, también detecta ¨deficiencias en las condiciones en que desarrolla su trabajo el personal sanitario y persiste la escasez de psiquiatras y psicólogos clínicos¨ en su informe anual 2021 de supervisión de lugares de libertad en España. Alerta del ¨exceso de medicación de algunos pacientes y la necesidad general de mejorar la atención médica de los internos¨. Fuentes de ACAIP indican que según sus cálculos uno de cada tres reclusos tiene medicación psiquiátrica. Ratio superior en la Comunitat ya que Alicante alberga uno de los dos hospitales psiquiátricos penitenciarios.

En un país donde se está denunciando carencia de profesionales médicos y enfermería, las prisiones parecen ser un destino no deseado para el colectivo, opinan los sindicatos. La última lista de vacantes de junio facilitada por ACAIP indica que faltan 5 médicos en Alicante Cumplimiento y Villena, donde además estaba sin cubrir la subdirección médica; y 5 en el Psiquiátrico Penitenciario de Alicante. Hay 3 vacantes médicas en Castellón y 6 en Castellón II así como 17 en València. En el conjunto nacional faltan más de la mitad de médicos, un 58,25% y una cifra que ha subido 10 puntos desde 2021. ¨Estamos hablando de que tampoco hay atención primaria, con lo cual es difícil la detección de estas enfermedades mentales y muchas veces se detectan precisamente cuando han sido protagonistas de un incidente¨. 

¨La supervisión de esta población (psiquiátrica) está recayendo en enfermería«, apuntan desde ACAIP. ¨Y lo que no podemos hacer es descargar el trabajo de unos profesionales en otros. Es decir, los médicos son médicos. Los psiquiatras son siquiátricas y las enfermeras son enfermeros¨.

Aquí entra en juego otra figura, revela el sindicato TAMPM, la del ¨ordenanza¨ o interno de confianza. «Están pendientes de ellos, cobran un sueldo y hacen una labor extraordinaria porque es muy difícil lidiar cada día con con estas personas que a veces están reguladas y a veces están desreguladas y tienen brotes. Es una situación muy complicada, con lo cual al final la atención de los enfermos mentales se lleva prácticamente a cabo por internos de confianza, por los ordenanzas, porque no hay psiquiatra, porque no hay médicos y porque los enfermeros y enfermeras no pueden atender más de lo que ya hacen, que es muchísimo».

En términos generales, TAMPM une su voz a la alerta de que ¨la situación sanitaria es uno de las de los mayores problemas que existen ahora mismo y el tema es que los médicos se han ido yendo de aquí (…) y ningún médico quiere volver¨. Esta situación aparentemente enquistada está ¨sobrecargando de de competencias y labores al colectivo de enfermeros y auxiliares«. La solución que se ha implantado es la contratación de médicos privados por horas y la telemedicina. si bien, esta última no es bien recibida por sindicatos que manifiestan que ante lesiones, autolesiones, intoxicaciones u otros cuadros agudos, es necesaria la presencialidad de la consulta.

Bomberos improvisados con suelas derretidas por el fuego

Un último punto que trabajadores y trabajadoras de prisiones no quieren pasar por algo en el día de la Patrona es la de los medios en caso de incendios. ¨Nosotros aparte de ser funcionarios de prisiones, de ser psicólogos, etcétera, etcétera. Somos también bomberos de manera improvisada. Somos bomberos porque cuando se genera un incendio en la celda, en las prisiones que la mayoría el 90% de las ocasiones, por no decirte al 100 son generados por los propios internos (…) Tenemos que apagar nosotros el fuego¨. 

Un trabajador explica a Diario de Alicante que en una prisión de la Comunitat ¨algún jefe de servicios llamó a los bomberos y el director le recriminó esa actitud¨. 

Suponen que trascienda estos hechos dan ¨muy mala prensa¨. Sin embargo, sí han trascendido sucesos como el pasado noviembre el inicio de un fuego y agresión al jefe del Psiquiátrico de Fontcalent, otro preso 6 días antes que quemó su celda en Villena, o incluso el mismo noviembre negro de 2021 otro interno se quemaba a lo bonzo también en Villena

Ante estos hechos reclaman de nuevo más formación. ¨De vez en cuando la Secretaría da cursos sobre extinción de incendios donde te enseñan a ponerte la mascarilla, a apagar el fuego, a utilizar el extintor, etcétera, etcétera». A su juicio son cursos de unas escasas horas y con escasa o nula carga práctica.

Pero además, que se les dote de equipación. «Los instructores que dan estos cursos, que suelen ser bomberos, se quedan alucinados porque nosotros apagamos los fuegos sin material de protección alguna, con ropa de algodón y en ocasión, te puedo decir que a un compañero del calor que había dentro de la celda se le derritieron las suelas de los zapatos porque porque no es material para hacer ese tipo de actividad» . 

Desde TAMPM indican reafirman que las prisiones están construidas con material ignífugo tal y como dice la Administración Pública. «El colchón no prende, genera mucho humo, pero la ropa de los internos si prende. Y de hecho hace pocas semanas, una compañera en una prisión andaluza tuvo quemaduras en un brazo. No fueron importantes, afortunadamente».

Ante esta perspectiva reclaman asimismo, pluses de peligrosidad y equiparación salarial con otros cuerpos y fuerzas de seguridad, otra larga reivindicación en la que el seguirán insistiendo.

Los hechos que describen son unas pinceladas de lo que ocurre dentro de una sociedad poco conocida, en la que hay historias, rostros y nombres propios tanto de internos como por parte del personal. Pero una sociedad que existe y no es ajeno al mundo tras los barrotes. Como dicen desde TAMPM: ¨Lo que está dentro, sale fuera y afecta a todos¨.

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