La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a tres años de prisión a un hombre por un delito de homicidio en grado de tentativa cometido el 1 de enero de 2023 en Ondara, pero ha acordado suspender el cumplimiento de la pena porque el acusado está en tratamiento por drogadicción y ha reparado el daño económico causado.
Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV), la sentencia se ha dictado tras un acuerdo de conformidad entre las acusaciones y la defensa y ya ha adquirido firmeza. El tribunal ha apreciado la atenuante muy cualificada de reparación del daño y la atenuante de afectación por consumo de drogas y alcohol.
El condenado deberá indemnizar a la víctima con 8.000 euros por las lesiones físicas y psíquicas y con 14.000 euros por las secuelas que le ha dejado el ataque. En total, la responsabilidad civil asciende a 22.000 euros.
Pago previo e imposición de medidas de alejamiento
Antes de la celebración del juicio oral, el hombre ha ingresado en la cuenta de consignaciones del juzgado los 22.000 euros fijados como responsabilidad civil. Este pago anticipado ha sido determinante para que el tribunal haya aplicado la atenuante muy cualificada de reparación del daño.
Además de la pena de prisión y la indemnización, la Audiencia le ha prohibido acercarse a menos de 300 metros de la víctima y comunicarse con ella por cualquier medio durante un periodo de siete años. Estas medidas buscan proteger al perjudicado frente a posibles nuevos episodios de violencia.
La Sala ha acordado, a petición de la defensa y sin oposición del Ministerio Fiscal, la suspensión de la pena de prisión en aplicación del artículo 80.5 del Código Penal. Este precepto permite suspender penas inferiores a cinco años cuando los hechos se han cometido a causa de una dependencia a las drogas, siempre que exista un informe de un centro especializado que acredite que el penado sigue un tratamiento de deshabituación.
El acusado ha aportado un informe de un centro oficial que certifica que está sometido a un programa de deshabituación de las sustancias que consume, principalmente cocaína y cannabis. La suspensión se condiciona a que no cometa ningún delito en el plazo de cuatro años.
El tribunal también exige que el condenado continúe el tratamiento para la drogadicción hasta su completa finalización. Si abandona el programa o vuelve a delinquir, la Audiencia podrá revocar la suspensión y ordenar su ingreso en prisión para cumplir los tres años impuestos.
Una pelea en un pub en Año Nuevo
Los hechos se iniciaron el primer día de 2023 en el interior de un pub de Ondara, donde comenzó una discusión entre el ahora condenado y otro hombre. Este último se encontraba acompañado de la víctima, que era su primo.
Según el relato de hechos probados, durante la pelea el agresor utilizó en varias ocasiones la expresión ‘le voy a matar’. La tensión fue en aumento hasta que el personal del establecimiento expulsó a los tres implicados a la calle.
La pelea entre los dos hombres continuó ya en el exterior del local. En ese momento, la víctima trató de separarlos para poner fin a la agresión. En el intento de mediar, cayó al suelo.
El acusado aprovechó que la víctima estaba caída para atacarle. De acuerdo con la sentencia, actuó con la intención de acabar con su vida y le clavó una navaja en el costado izquierdo. Después de la puñalada, huyó del lugar sin auxiliar al herido.
El perjudicado fue trasladado de urgencia al Hospital de Dénia, donde los médicos tuvieron que extirparle el bazo debido a un grave desgarro, además de atender otras lesiones internas. La víctima tardó 80 días en recuperarse de las heridas sufridas, lo que refleja la gravedad del ataque y de sus consecuencias físicas y psicológicas.



