El servicio de Salvamento y Socorrismo y la Unidad de Playas de la Policía Local de Alicante han realizado este 16 de junio en la playa del Postiguet un simulacro de rescate de una persona caída al agua, en el que han utilizado una moto de agua y un dron, con el objetivo de comprobar el tiempo de reacción y la coordinación de los equipos ante una emergencia de este tipo.
En el ejercicio han participado diez socorristas y seis agentes de la Unidad de Playas. Según ha detallado el responsable del botiquín, Nohari Perona, la simulación ha recreado el supuesto de una persona que se había caído al mar desde el espigón y presentaba una lesión en una pierna que le impedía nadar hasta la orilla por sus propios medios.
Activación del protocolo ‘moto al agua’
Ante este escenario, se ha activado el protocolo denominado ‘moto al agua’, con una patrona y un socorrista a bordo de la moto acuática. El uso de este vehículo ha permitido llegar con rapidez hasta la persona en apuros, estabilizarla en el agua y prepararla para el traslado seguro hasta la playa.
La víctima simulada ha sido colocada en una camilla sobre la propia moto de agua y, desde allí, ha sido trasladada hasta la arena. El desembarque se ha realizado junto a la silla de socorrista más cercana al botiquín, lo que ha facilitado una atención inmediata y ordenada por parte del equipo de salvamento.
Una vez en la zona seca, los socorristas han llevado al accidentado hasta las inmediaciones del botiquín. En ese punto se ha efectuado una primera valoración sanitaria siguiendo los protocolos de emergencias en playas. Esta revisión inicial permite decidir si la situación requiere la intervención de personal médico o si puede resolverse con los recursos disponibles en el puesto de socorro.
Perona ha explicado que en esa primera exploración se mide el nivel de consciencia, la respuesta a estímulos y se comprueba si la persona respira correctamente. Estos pasos resultan básicos para descartar un paro cardiorrespiratorio u otros problemas graves que exijan una actuación urgente y más avanzada.
Según ha indicado el responsable del botiquín, ‘se ha realizado una extracción satisfactoria y, tras una revisión inicial, le hemos trasladado a la zona del botiquín, más segura y con sombra’. Esta zona se utiliza para continuar la observación y mantener a la persona protegida hasta que se estabiliza por completo o llega un recurso sanitario externo.
Tiempo de reacción y balance del verano pasado
El dron empleado en el simulacro se ha utilizado como apoyo en la vigilancia de la zona de baño y del espigón. Gracias a la visión aérea, los equipos de rescate pueden localizar con rapidez a la persona en peligro, seguir su posición y coordinar mejor los movimientos de la moto de agua y del personal de tierra.
A preguntas de los periodistas, Perona ha subrayado que ‘el tiempo de reacción ha sido bueno, de tan solo 5 minutos y 30 segundos, desde que se ha detectado el incidente hasta el traslado’. Este margen de respuesta se considera clave en los rescates acuáticos, donde cada minuto resulta determinante para evitar ahogamientos o lesiones graves.
El responsable del botiquín ha destacado que este tipo de simulacros sirve para ajustar procedimientos, comprobar la comunicación entre socorristas y Policía Local y entrenar el uso combinado de recursos como la moto de agua y el dron. Además, ha señalado que estas prácticas ayudan a que todo el personal conozca su papel exacto cuando se produce una emergencia real.
Tras el ejercicio, Perona ha recordado que el verano pasado los servicios de Salvamento y Socorrismo de Alicante recibieron más de 4.000 asistencias en las playas del municipio. De ellas, 200 se han considerado graves por la naturaleza de las lesiones o por el riesgo para la vida de las personas afectadas.
Según ha precisado, durante la pasada temporada también se han realizado siete intervenciones clave en rescates de personas en el agua. Estas actuaciones han implicado despliegues rápidos de los equipos de socorrismo, activación de protocolos específicos y, en algunos casos, el apoyo de otros recursos de emergencia.
Los responsables de Salvamento y Socorrismo y de la Unidad de Playas han insistido en la importancia de que los bañistas respeten las indicaciones de los socorristas y las banderas del estado del mar. Aunque el simulacro ha demostrado una buena capacidad de respuesta, han recalcado que la prevención y la prudencia de los usuarios siguen siendo esenciales para reducir el número de incidentes en las playas de Alicante.




