El riesgo de incendios marca nuevas normas para la cosecha en áreas agrícolas próximas al monte

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Los trabajos con cosechadoras, empacadoras y segadoras dependerán del nivel diario de preemergencia forestal

Los trabajos de cosecha en zonas agrícolas próximas al monte deberán adaptarse a nuevas medidas de prevención durante la campaña de mayor riesgo de incendios en la Comunitat Valenciana. La Generalitat regulará el uso de maquinaria en terrenos forestales y en la Zona de Influencia Forestal, con restricciones vinculadas al nivel diario de preemergencia.

La medida afectará especialmente a las explotaciones de cereal de secano situadas en zonas agrícolas-forestales. Según ha explicado el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, estas labores coinciden con los meses de temperaturas más altas y con el uso de equipos que pueden generar chispas.

Martínez Mus ha afirmado que la regulación «responde a la necesidad de minimizar el riesgo de incendios asociado a las labores de cosecha, especialmente en las cerca de 23.000 hectáreas de cereal de secano situadas en zonas agrícolas-forestales».

Cosecha condicionada por la preemergencia

La resolución afectará a cosechadoras, empacadoras, segadoras y otros equipos capaces de producir chispas o deflagraciones. Su aplicación alcanzará a terrenos forestales y a una franja de hasta 500 metros alrededor de estas zonas.

En los días con nivel 1 de preemergencia, la actividad podrá desarrollarse con normalidad. Con nivel 2, los trabajos quedarán restringidos entre las 13.30 y las 18.00 horas, salvo que se cuente con personal extra. En nivel 3, la actividad se suspenderá durante toda la jornada.

La regulación busca que las labores agrícolas se ajusten a la evolución diaria del riesgo. Esta adaptación será clave en las jornadas con más calor, viento o baja humedad, cuando aumenta la posibilidad de ignición y propagación del fuego.

Obligaciones para los operadores

El conseller ha matizado que «los operadores deberán comunicar previamente la realización de los trabajos a la Central de Prevención de Incendios Forestales correspondiente y disponer de medios de extinción obligatorios, entre ellos un extintor homologado, una mochila extintora de agua y batefuegos, una herramienta manual de extinción de incendios forestales diseñada para apagar llamas pequeñas o conatos, especialmente en vegetación baja».

La normativa incorporará también obligaciones técnicas para la maquinaria. Los equipos deberán contar con matachispas homologados, mantener en buen estado sus sistemas mecánicos y eléctricos y limpiar de forma periódica los elementos donde pueda acumularse material combustible.

Además, la actividad tendrá que detenerse cuando coincidan condiciones meteorológicas especialmente adversas. La resolución menciona temperaturas superiores a 30 grados, humedad relativa inferior al 30 % y fuertes vientos.

Las parcelas agrícolas colindantes con terreno forestal deberán aplicar medidas de protección. También se exigirán labores perimetrales de seguridad después de la cosecha, con el fin de reducir el riesgo de propagación si se produce un conato.

Martínez Mus ha advertido de que «el incumplimiento de estas medidas podrá ser sancionado conforme a la legislación forestal vigente de la Comunitat Valenciana».

En la reunión han participado la secretaria autonómica de Medio Ambiente y Territorio, Sabina Goretti Galindo, el director general de Prevención de Incendios Forestales, José Antonio Rueda, y representantes de AVA-Asaja, La Unió, UPA-Paopa Valencia y COAG-Comunitat Valenciana.