La Policía Nacional ha detenido en Elche a un hombre de 66 años por su presunta implicación en un delito de receptación, dentro de una investigación abierta por varios robos con fuerza en vehículos estacionados en las inmediaciones de un hospital y de los juzgados de la ciudad. Según la investigación, los objetos sustraídos acababan siendo vendidos o intercambiados por sustancias estupefacientes.
Las pesquisas de la Brigada de Policía Judicial de la comisaría ilicitana se centraron en una serie de robos cometidos en coches aparcados en zonas próximas entre sí. Los autores seguían, presuntamente, un patrón similar: fracturaban la luneta trasera o las ventanillas para llevarse objetos pequeños y de fácil salida en el mercado ilícito, como gafas de sol, cargadores de móvil, balizas V16 o dinero en efectivo.
Los hechos se cometían, sobre todo, en horario de tarde y noche. Los agentes sospechan que detrás de estos robos había personas con problemas de drogodependencia que buscaban obtener un beneficio rápido para conseguir droga.
Intercambio de objetos por droga o alojamiento
En el curso de la investigación, los agentes identificaron a un varón como presunto receptor de los efectos robados. Según la Policía, los autores materiales de los robos le entregaban los objetos sustraídos a cambio de pequeñas cantidades de droga o de la posibilidad de pernoctar en la vivienda investigada.
Además, los investigadores lograron identificar a uno de los presuntos autores materiales de los robos, un hombre con numerosos antecedentes policiales por delitos contra el patrimonio, que actuaría junto a otras dos personas.
Durante los dispositivos de vigilancia establecidos sobre el domicilio investigado, los agentes detectaron un trasiego constante de personas. Muchas de ellas eran, presuntamente, consumidoras habituales de sustancias estupefacientes. Según la investigación, estas personas accedían a la vivienda con objetos y salían poco después sin ellos.

Hallan móviles, llaves de vehículos y documentación denunciada
Ante los indicios reunidos, los agentes solicitaron autorización judicial para practicar una entrada y registro en la vivienda. El objetivo era localizar pruebas, avanzar en la identificación de los autores de los robos y recuperar efectos sustraídos, además de tratar de detectar posibles nuevas víctimas.
En el registro, la Policía intervino diversos objetos de procedencia presuntamente ilícita. Entre ellos había varias llaves de vehículos, dos teléfonos móviles que, según la investigación, habían sido puestos a nombre del detenido al día siguiente de su sustracción, dos monitores, varios dispositivos de almacenamiento USB, un disco duro extraíble y documentación personal de distintas personas que ya había sido denunciada en dependencias policiales.
El arrestado ha pasado ya a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Elche, una vez finalizadas las diligencias policiales.



