El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha reclamado al Gobierno central la ejecución urgente de las obras del embalse de San Diego, una infraestructura que considera clave para garantizar la operatividad y estabilidad del trasvase Júcar-Vinalopó.
Barrachina ha calificado el embalse como una pieza “estratégica, estructural e imprescindible para la sostenibilidad del sur de la Comunitat Valenciana” y ha advertido de que resulta esencial para el correcto funcionamiento del sistema, ya que en su estado actual se pierde hasta un 80% del agua.
“Sin el embalse de San Diego no hay un trasvase eficaz”, ha subrayado el conseller tras la reunión mantenida con la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, L’Alacantí y el Consorcio de Aguas de la Marina Baja.
Un sistema clave para 1,5 millones de habitantes
En el encuentro han participado el presidente de la Junta Central de Usuarios, Ángel Urbina, y el asesor jurídico Vicente Amorós. También han asistido la directora general del Agua y Desarrollo Rural, Lourdes Pérez, y la secretaria autonómica de Medio Ambiente y Territorio, Sabina Galindo.
Durante la reunión, Barrachina ha remarcado que el trasvase no responde a un problema puntual, sino a una cuestión estructural para el territorio. “No estamos ante un problema sectorial ni coyuntural, sino ante la seguridad hídrica de todo un sistema que da servicio a 105 entidades de abastecimiento y regadío, atiende hasta 1,5 millones de habitantes y sostiene cerca de 50.000 hectáreas de superficie agrícola”, ha señalado.
El conseller ha insistido en que el Júcar-Vinalopó es “el eje central sobre el que se sostiene el equilibrio ambiental, agrícola y territorial del sur de la Comunitat Valenciana” y ha advertido de que su falta de operatividad estable compromete tanto la recuperación de acuíferos como la viabilidad del regadío.
Reclama normas claras y mantenimiento
Barrachina ha trasladado a los regantes “la admiración, el respeto y el respaldo del Consell a un proyecto indispensable” y ha puesto en valor el esfuerzo inversor de la Generalitat, que destina 30 millones de euros a actuaciones en el sistema.
El conseller ha recordado que en los próximos meses se culminará la fase II de las obras de la margen izquierda, mientras que la fase III estará finalizada entre finales de 2026 y principios de 2027, lo que permitirá disponer plenamente de estas infraestructuras.
Además, ha reclamado que la Confederación Hidrográfica del Júcar cumpla con la aprobación y firma anual de los planes de explotación del trasvase, con el objetivo de garantizar su correcto funcionamiento. También ha pedido que el Estado asegure el mantenimiento adecuado de las infraestructuras.
Barrachina ha exigido que, en caso de averías o deficiencias imputables a la falta de mantenimiento, se compense a los regantes con caudales adicionales u otras fuentes de suministro para evitar perjuicios al sector agrícola.
“Es imprescindible garantizar el embalse de San Diego, su correcto mantenimiento, la compensación cuando falle y unas normas claras de explotación”, ha concluido.
Inversiones en el postrasvase Júcar-Vinalopó
Las obras de la margen izquierda del postrasvase Júcar-Vinalopó, en las que la Generalitat invierte 30 millones de euros, avanzan conforme al calendario previsto y permitirán reforzar la eficiencia y la capacidad de distribución del sistema hídrico.
Estas actuaciones buscan modernizar las infraestructuras hidráulicas y garantizar el suministro de agua para el regadío y el abastecimiento urbano en el sur de la Comunitat Valenciana.
Los trabajos incluyen el Tramo I, que conecta Monóvar con Novelda y enlaza con el sistema de distribución hacia Agost y Monforte del Cid, con una inversión de 10 millones de euros.
El Tramo II, que discurre por los términos municipales de Novelda, Monforte del Cid y Agost, cuenta con una inversión de 20 millones de euros.
La Generalitat trabaja además en una tercera fase de mejora del sistema para seguir reforzando esta infraestructura estratégica y asegurar el abastecimiento hídrico a la población, al sector agrícola y al conjunto del territorio vinculado al trasvase Júcar-Vinalopó.





