El Arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, presidirá este domingo 26 de abril la Misa Mayor del Año Jubilar de Alcoy con motivo del 750 aniversario del patronazgo de San Jorge. La celebración tendrá lugar a las 12 horas en la iglesia de Santa María e incluirá la bendición apostólica concedida por la Santa Sede, con indulgencia plenaria.
Previamente, el Arzobispo será recibido a las 11 horas en la iglesia de San Jorge, desde donde será trasladada de nuevo la reliquia del santo hasta el templo de Santa María. Por la tarde, la procesión general partirá desde varios puntos, uno de ellos la iglesia de Santa María, a las 19:30 horas, para confluir y concluir en la iglesia de San Jorge.
En la procesión se llevará también la reliquia del santo y la imagen ecuestre de San Jorge, dentro de los actos centrales de este año conmemorativo.
Apertura de la Puerta Santa
El inicio del Año Jubilar tuvo lugar ayer en Alcoy con la misa presidida por el Obispo emérito José Vilaplana, enviado especial de Mons. Enrique Benavent. La celebración coincidió con la fiesta en honor a San Jorge mártir y culminó con la apertura de la Puerta Santa del templo jubilar de San Jorge, tras una procesión con la reliquia del santo.
Durante la celebración, Mons. Vilaplana pidió que «este año de gracia sea un tiempo propicio para la auténtica renovación de nuestro pueblo» y que la intercesión y el ejemplo de San Jorge infundan «el coraje para afrontar las pruebas, el desapego para dejar atrás lo caduco y la caridad para mirar al prójimo con vuestros ojos de misericordia».
El Obispo emérito señaló también que «San Jorge nos enseña que la única victoria verdadera es la fidelidad de Cristo» y afirmó que su martirio es «un signo de la vida nueva que Dios nos ofrece».





Una llamada a la conversión y la esperanza
En la apertura de la Puerta Santa, Vilaplana subrayó el valor espiritual del Año Jubilar y explicó que este umbral representa un signo de conversión. Según expresó, la Puerta Santa debe ser para los fieles «un signo visible de Jesucristo, la única puerta por la que llegamos al Padre».
El Obispo emérito pidió que quienes crucen esta puerta sean purificados y renovados para ser «verdaderos testigos del Evangelio». También rogó que, al cruzar la «Puerta de la misericordia», los fieles sean «fortalecidos, renovados» y logren alcanzar «con gozo la meta de la bienaventurada esperanza».
Durante la celebración se leyó el decreto de concesión del Año Jubilar, a cargo del vicario episcopal Camilo Bardisa.




