El subdelegado del Gobierno, Juan Antonio Nieves, se ha pronunciado este lunes sobre la aceptación de la cesión de La Británica por parte del Gobierno de España, que aprobará mañana martes, 7 de mayo, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Alicante.
Este sábado la institución local anunciaba que su beneplácito está condicionado a sobre todo dos condiciones. Que se garantice que la titularidad estatal es del 100% así como las óptimas condiciones de salubridad ya que análisis de la Universidad de Alicante constataron la presencia de material radiactivo en sus depósitos, como el gas radón.
Nieves ha reprochado que el Gobierno lleva desde julio de 2022 esperando a que el ayuntamiento comunique si acepta la cesión. «Nos alegra que casi dos años después hayan decidido contestar, aunque sea a través de los medios de comunicación, porque como saben, al Ministerio no se le ha comunicado nada aún».
El representante estatal ha valorado las declaraciones del alcalde de la ciudad, Luis Barcala, con el que ha coincidido en un acto público de presentación de cuatro nuevos autobuses eléctrico que se incorporan a la flota alicantina. A preguntas de los medios, el primer edil ha recalcado que «Alicante quiere La Británica», dado que es un «enclave absolutamente excepcional, con unas posibilidades tremendas, que situaría Alicante en el mapa en muchos sentidos». Pero, ha manifestado que «no quiere un problema» por cuestiones de titularidad incierta y que «la descontaminación tiene que estar garantizada».
Para Nieves, detrás de estos motivos «puede parecer que sólo se trata de otra estrategia para seguir paralizando el proceso«, ya que «no los comunicó hace dos años». Y reitera que el Ministerio le contestará «en cuanto reciba la comunicación».
Barcala, reitera que la intención del Ayuntamiento es proyectar La Británica como un centro cultural de referencia a nivel internacional en un espacio más de 4.000 metros cuadrados útiles. El PP avanzó incluso su concepto en la campaña electoral de 2019.



