La promotora de las macroplantas fotovoltaicas previstas en la zona de La Horna, en Novelda, ha renunciado a desarrollar los proyectos La Balsa y La Cascada tras constatar el rechazo masivo del vecindario y la negativa mayoritaria de los propietarios a vender sus terrenos.
La empresa promotora El Chopo Desarrollos y Viridi ha comunicado esta decisión en una reunión celebrada en el Ayuntamiento de Novelda. Al encuentro han asistido el alcalde, Fran Martínez, la concejala de Urbanismo, Isabel Miralles, representantes de la Asociación de Afectados por las Plantas Fotovoltaicas y asesores jurídicos y técnicos municipales.
Según ha explicado el alcalde, la compañía ha asumido el compromiso de no seguir adelante con las plantas solares de La Balsa y La Cascada. La decisión ha llegado después de analizar la elevada contestación social y el impacto previsto sobre terrenos agrícolas, viviendas dispersas y el entorno del paraje de La Horna.
Rechazo social y defensa del territorio
Martínez ha definido la renuncia como ‘una victoria y una muy buena noticia para el municipio‘ y ha subrayado que la reunión se ha desarrollado en un clima de diálogo. El alcalde ha indicado que la empresa ha reconocido que presentó el proyecto para cumplir plazos administrativos, pero ‘sin analizar suficientemente las características de los terrenos afectados, el impacto sobre la agricultura, especialmente la uva de mesa con denominación de origen, las viviendas existentes y el territorio, ni informar previamente al Ayuntamiento’, según ha señalado el consistorio.
El alcalde ha añadido que el director general de Viridi ha lanzado un mensaje claro durante el encuentro al asegurar que ‘no se desarrollará ningún proyecto en contra de la voluntad del pueblo de Novelda’. Esa oposición se ha materializado en cerca de 4.000 alegaciones registradas durante el periodo de exposición pública, según los datos municipales.
Martínez ha agradecido la implicación de vecinos, propietarios y del conjunto de la ciudadanía. Ha insistido en que la movilización social ha resultado decisiva para frenar una iniciativa que, a su juicio, había sido ‘impuesta’. También ha defendido que el Ayuntamiento ha actuado desde el inicio en defensa ‘de los intereses del municipio, nuestros valores, nuestro territorio y nuestra idiosincrasia’.
Por parte de la plataforma vecinal, el presidente de la Asociación de Afectados por las Plantas Fotovoltaicas, Miguel Lucas, ha detallado que en la reunión se han revisado las alegaciones presentadas. Se han analizado sobre todo las que alertaban de la afección a explotaciones agrícolas y a propiedades incluidas dentro del ámbito del proyecto.
Lucas ha explicado que la promotora les ha reiterado que la expropiación ‘no forma parte de su política empresarial’, incluso si llegara a obtener una declaración de utilidad pública. Ante la negativa de la mayoría de los propietarios a vender, el representante vecinal ha concluido que ‘el proyecto resulta inviable‘.
El presidente de la asociación ha agradecido igualmente la respuesta del municipio y ha destacado que la empresa ha percibido la magnitud del rechazo ‘por la cantidad de alegaciones que se han presentado’, que cifra en unas 4.000. ‘Ha sido una respuesta tan contundente que les ha llevado a reflexionar y darse cuenta de que este no es el lugar adecuado para desarrollar este proyecto’, ha afirmado.
Lucas ha añadido que la promotora les ha trasladado que su intención ‘no pasaba por perjudicar a los vecinos’ y ha mostrado su confianza en que la renuncia se plasme en un comunicado oficial. ‘Esperamos que lo anuncien para que esto quede totalmente paralizado de una vez’, ha manifestado, antes de agradecer ‘la implicación masiva e inesperada’ del pueblo de Novelda durante todo el proceso.
Proyectos
Los proyectos La Balsa y La Cascada contemplaban instalar plantas solares con una potencia conjunta de 115,4 megavatios sobre unas 339 hectáreas de suelo. La zona afectada se localiza principalmente en el término municipal de Novelda y, en menor medida, en los de Aspe, Monforte del Cid y Agost.
La iniciativa había generado una fuerte contestación por su impacto sobre explotaciones agrícolas en plena producción, viviendas dispersas y el paisaje del paraje de La Horna. La renuncia de la promotora ha despejado así, de momento, la amenaza de transformación masiva de este enclave agrícola del interior de la provincia de Alicante.



