La Cámara de Comercio de Orihuela ha planteado el pantano de La Pedrera como ubicación para la planta fotovoltaica vinculada a la desalinizadora de Torrevieja, una instalación incluida en el debate sobre el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de Escalona y la Dehesa de Campoamor.
La propuesta se ha conocido tras la jornada celebrada en la sede cameral sobre este plan, organizada junto a la Cátedra de Eficiencia Hídrica y Agricultura Sostenible de la Universidad de Alicante. El encuentro reunió al comisionado de la Generalitat Valenciana para la Recuperación, Raúl Mérida, a expertos y a vecinos de Torremendo, que mantienen su rechazo a la posible instalación de una planta de residuos cerca de sus viviendas.
Durante la sesión se abordaron las modificaciones del plan y su impacto en cuestiones como los residuos, la actividad agraria y la instalación de una planta fotovoltaica que permita reducir el gasto energético de la desalinizadora. Según la Cámara, esta infraestructura podría contribuir a abaratar el precio del agua para los regantes.
El presidente de Cámara Orihuela, Mario Martínez, ha defendido que la propuesta de la institución para esta instalación es el pantano de La Pedrera, «basándonos en el proyecto de un joven empresario oriolano que hace unos años se premió en el Programa Orihuela Emprende de la UMH y que proponía las fotovoltaicas en balsas de riego, así como en la opinión solicitada a varios expertos».
La Pedrera y otras alternativas para la fotovoltaica
Martínez ha explicado que la instalación fotovoltaica se incluyó en una modificación del plan que afecta a los términos municipales de Orihuela, San Miguel de Salinas y Pilar de la Horadada. Según ha señalado, solo este último municipio presentó alegaciones en tiempo y forma.
«Puesto que el periodo para alegar ya ha pasado, lo único que se puede hacer es presentar alegaciones al proyecto en sí, y esta es la propuesta que hacemos desde la Cámara», ha indicado el responsable cameral.
Martínez ha reconocido que la ubicación propuesta puede tener impacto paisajístico, pero ha defendido la necesidad de que la comarca plantee alternativas propias. En este sentido, ha señalado que «es una instalación que, queramos o no se va a hacer, que permitirá tener el agua más barata a nuestros agricultores, y que, si no proponemos el lugar desde nuestra comarca, nos lo van a imponer».
El presidente de Cámara Orihuela ha añadido que «si hay que elegir entre economía y una foto del pantano de La Pedrera, yo elijo sacrificar la foto». No obstante, también ha apuntado que se pueden estudiar otras opciones con menor afección al entorno natural, como la instalación de placas en tejados de naves o en balsas de riego.
ASAJA alerta del impacto en el regadío
Por su parte, ASAJA Alicante ha mostrado su rechazo al planteamiento actual del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales. La organización agraria sostiene que el texto puede generar inseguridad jurídica y limitar proyectos de interés público para la Vega Baja.
El presidente de ASAJA Alicante, José Vicente Andreu, ha denunciado que el documento actúa, a su juicio, como un freno para el sector primario y amenaza el futuro de municipios y pedanías como Torremendo. La entidad califica el decreto de «corta y pega» de normativas del interior y considera que prioriza la presión ecologista frente a la viabilidad socioeconómica de la comarca.
Andreu ha cuestionado la falta de evaluación económica del plan y ha afirmado que «no nos consta ninguna evaluación socioeconómica sobre las consecuencias de la declaración, especialmente en la zona de amortiguación, que incluye más de 6.000 hectáreas de regadíos de interés nacional (más del 50% de la zona regable de La Pedrera). Es inadmisible aplicar un PORN tan restrictivo sin evaluar su impacto en la economía y el empleo local».
Desde ASAJA también advierten de que las restricciones pueden afectar a instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo agrícola, acolchados plásticos, cortavientos, invernaderos, granjas y transformaciones agrícolas. Durante la jornada, el catedrático Pablo Melgarejo criticó la prohibición de instalar plantas fotovoltaicas para autoconsumo agrícola, una tecnología que, según defendió, reduce el uso de combustibles fósiles y puede resultar beneficiosa para las explotaciones.
Compatibilizar la protección ambiental y la economía local
El debate también incorporó la posición de los técnicos ambientales. Francisco Martínez, director-conservador de los parques naturales del sur de Alicante, incidió en la necesidad de analizar los valores naturales del espacio agrícola y en el reto de compatibilizar la riqueza ambiental con las actividades económicas necesarias para el sustento de la comarca.
El catedrático Andrés Molina, director del Instituto Universitario del Agua y las Ciencias Ambientales de la Universidad de Alicante, advirtió de que el documento actual genera inseguridad jurídica y de que algunas limitaciones pueden resultar desproporcionadas e impedir proyectos de interés público de primer orden.
Frente a estas críticas, Raúl Mérida defendió que la Sierra Escalona ya contaba con reconocimiento ambiental europeo y sostuvo que «el PORN introduce un plan ambiental integral que protege hábitats prioritarios, recursos hídricos y fauna amenazada».
ASAJA Alicante también ha expresado su preocupación por la inclusión de diez artículos adicionales tras la Declaración Ambiental Integrada. A juicio de la organización, esa modificación permite a la administración autorizar instalaciones como vertederos de residuos urbanos, cementerios de coches o industrias contaminantes.
Cámara Orihuela pide recuperar la Mesa Comarcal
Tras la jornada, Mario Martínez ha insistido en que los problemas abordados tienen una dimensión comarcal y requieren soluciones compartidas. El presidente de Cámara Orihuela ha vinculado el debate sobre el futuro Parque Natural con otros asuntos pendientes en la Vega Baja, como los residuos, la desalinizadora, la sanidad o la educación.
«Porque ayer hablamos de un tema, el Parque Natural de Sierra Escalona, que afecta a tres términos municipales, pero también se habló de residuos, porque en la Vega Baja seguimos sin tener un lugar donde llevar la basura, con costes medioambientales y económicos que son inasumibles; porque la desalinizadora de Torrevieja necesita instalaciones fotovoltaicas, y hay más temas como la sanidad o la educación que nos afectan a todos», ha señalado.
Martínez ha concluido que «el verdadero problema que tenemos es que no hay unión, que cada uno hace la guerra por su cuenta y tenemos que crear conciencia de comarca». Por ello, ha pedido recuperar la Mesa Comarcal para debatir «entre todos, las soluciones para el futuro de nuestro territorio».






