Hijos/as de un nuevo mundo

La tinta de mis venas es una palanca: Tomadla

mundo Diario de Alicante
Josep Manel Sánchez
RSU Orihuela

La especie humana ha llegado hasta nuestros días, tras una constante y prolongada lucha de más de tres millones de años contra un medio hostil y lleno de vicisitudes naturales, animales y astronómicas, sus huellas, entre cenizas volcánicas fosilizadas, así lo afirman. Hoy el mundo es mucho más benévolo que antaño, los medios de supervivencia más asequibles. Dominamos grandes avances técnicos y científicos, podemos construir edificios inteligentes, antisísmicos, trasvasar el agua de donde sobra a donde la necesitan, desarrollar las energías limpias: solar, eólica, hidroeléctrica, de las mareas…, poniéndolas al servicio de toda la humanidad. Podemos evitar los conflictos, las migraciones por hambre o guerras, controlar la natalidad, crear residencias habitables para los ancianos/as, repartir el trabajo y la riqueza: porque se trata de vivir y dejar vivir, derechos y deberes por igual sin importar el sexo, condición o etnia. Tres millones de años luchando es mucho. ¿No creen que toca ya descansar un poco? ¿No tenemos el deber de dejarles a las generaciones futuras un mundo más habitable; un nuevo mundo?

Todo es posible si la gente desea mejorar su vida; sólo hay que preguntar a los afectados, que son la amplia mayoría. Preguntar a los jóvenes por su futuro de paro y lo que cotizarán mañana, por los que trabajan con contratos basura y sueldos que solo les llega para pagar los impuestos abusivos, como los de hidroeléctrica. Preguntar a los jubilados/as a cuántas personas mantienen con sus irrisorios sueldos. Preguntar a las mujeres, si quieren seguir cocinando y poniéndoles las zapatillas al marido. El rechazo y el abandono de las propuestas más elementales en este siglo XXI, son los males de hoy en día, por parte de quienes dependen de sus votos para gobernar. ¿Cómo queréis que crean en vosotros/as, políticos/as, si mientras unos/as desmantelan un país, una nación, otros/as lo apuntalan para que persista su agonía? Los PARCHES, para las bicicletas antiguas: necesitamos un “carril” más ético para la nueva sociedad que viene, más amueblada que nunca.

Me gusta el olor que desprenden las librerías, entrar y verme asediado por ese elixir que destilan las letras, el saber y el conocimiento penetrando en mis arterias. La historia nos cuenta la cantidad de bibliotecas que se han quemado. ¿Podrá al final la barbarie con nosotros/as? No lo creo, si hacemos las cosas bien. Las guerras ocurren, están ocurriendo, cuando las gentes de esos países no están unidas y caen en la trampa de que el enemigo –les dicen- son sus propios vecinos…y no saben que el verdadero enemigo es el que se los dice y decide “ayudarles” regalándoles armas: la ”fiesta” está servida, luego irán las grandes corporaciones empresariales a esquilmar sus tierras y sus entrañas.

Mi lengua, por muy procaz que sea, sigue representando una bagatela para este sistema mundial, que aún insostenible, persiste sosteniéndose con el vigor del engaño: los niños y niñas van de un lugar a otro como bandadas de peces, un querubín podrido por la metralla va hollando la arena. No sé por qué miro el aire y se incendia, escupo al suelo y emergen venenosas cerbatanas que ahogan mi albedrío, pero créanme, pronto vendrán los hijos/as de un nuevo mundo.

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