La Universidad de Alicante ha investido este miércoles doctor honoris causa al médico y catedrático emérito de la Universidad de Granada Nicolás Olea, referente internacional en epidemiología ambiental, quien ha defendido que la salud humana está ligada de forma inseparable al entorno en el que vive cada persona.
Olea ha afirmado durante la ceremonia que ‘el cuerpo humano no puede separarse completamente de su ambiente’. Ha recordado que ‘respiramos, comemos, bebemos y habitamos un mundo que deja una huella biológica en nosotros’ y que ‘las exposiciones no afectan necesariamente de la misma manera a todas las personas’.
El nuevo doctor honoris causa ha centrado su discurso en la idea de ‘cómo convertir el conocimiento en una forma de responsabilidad‘. Para explicar esta premisa, ha tomado como referencia a cuatro figuras con trayectorias muy distintas, todas ellas vinculadas de algún modo a la Universidad de Alicante.
Referentes para una medicina responsable
En primer lugar, Olea ha citado al doctor Francisco Javier Balmis. Según ha explicado, Balmis ‘representa una determinada concepción de la medicina: aquella que entiende que el éxito no consiste únicamente en saber cómo tratar una enfermedad, sino en conseguir que ese conocimiento llegue a tiempo para impedir que la enfermedad aparezca’. A su juicio, este enfoque refuerza la importancia de la prevención y del acceso temprano a los avances científicos.
El epidemiólogo ha mencionado también a Jane Goodall, igualmente doctora honoris causa por la Universidad de Alicante. De ella ha destacado su capacidad de ‘cambiar de escala para comprender nuestra propia salud y por la necesidad de ampliar nuestra mirada‘. Con este ejemplo ha subrayado la importancia de observar la relación entre las personas, los animales y los ecosistemas.
Aunque no procede del ámbito médico, Olea ha incorporado como tercer referente al poeta uruguayo Mario Benedetti, también doctor honoris causa por la Universidad de Alicante. Ha valorado su capacidad para ‘formular preguntas sobre el ser humano y por encontrar palabras capaces de hacerlas llegar a los demás’. Con esta mención ha defendido la relevancia de la comunicación y del lenguaje para trasladar a la sociedad los dilemas de la salud pública.
Finalmente, ha citado al historiador Bernard Vincent, igualmente distinguido por la Universidad de Alicante. Ha resaltado de él su aportación para ‘comprender el presente desde la memoria y el contexto’ y su mirada histórica, que ‘reconstruye sociedades‘. Para Olea, esta forma de entender la historia ofrece claves útiles para analizar cómo se generan las enfermedades y cómo influyen en ellas los cambios sociales y ambientales.
‘Los fenómenos humanos rara vez tienen una causa única. Las enfermedades tampoco’, ha señalado Olea al vincular estas referencias con su visión de la medicina y la epidemiología. Ha insistido en que los problemas de salud suelen resultar de múltiples factores biológicos, ambientales y sociales que se combinan en cada persona y en cada comunidad.
A partir de estas ideas, el investigador ha defendido que ‘la medicina puede ser extraordinariamente poderosa cuando cura, pero también que su mayor ambición debería ser evitar el sufrimiento antes de que necesite ser curado’. Ha reivindicado así un modelo sanitario más orientado a la prevención y a la protección de la salud.
Durante su intervención, ha asegurado que ‘el honor’ recibido le anima a ‘seguir intentando que aquello que descubrimos pueda servir para algo que está por encima de nosotros mismos: comprender para prevenir, prevenir para proteger y proteger para cuidar la vida’. Ha recalcado además que ‘el momento de la vida importa, la biología importa, las condiciones sociales importan y la vulnerabilidad importa’.
La ceremonia se ha celebrado en el salón de actos de la Facultad de Educación y ha estado presidida por la rectora de la Universidad de Alicante, Amparo Navarro. La rectora ha destacado que el profesor Olea es ‘pionero de lo que hoy se denomina el movimiento one heatlh, que se define como una estrategia mundial que busca aumentar la colaboración interdisciplinar en el cuidado de la salud de las personas, los animales y el medio ambiente para implementar y diseñar políticas en la mejora de la salud pública’.
El principio de precaución y los tóxicos ambientales
El catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad de Alicante, Josep Bernabeu Mestre, ha ejercido como padrino del nuevo doctor honoris causa y se ha encargado de pronunciar la laudatio. En su intervención ha apuntado que ‘quizás uno de los conceptos que mejor sintetiza el magisterio científico y cívico de Nicolás Olea sea su reivindicación del principio de precaución‘.
Bernabeu Mestre ha recordado que ‘la relación de científicos y científicas que han alzado la voz de alarma sobre los efectos en la salud de los tóxicos ambientales es muy amplia y antigua, pero ahora ya se trata de una urgencia crítica, tal como reivindica’ Olea. Como ejemplo de esta situación, ha citado ‘el hecho de que el 70 % del gasto sanitario se destine a paliar enfermedades crónicas relacionadas con problemas medioambientales’.
Según ha concluido el padrino, el trabajo del nuevo doctor honoris causa muestra ‘la interdependencia entre entorno y salud humana‘. Esta realidad, ha añadido, ‘exige un enfoque integral que articule investigación científica, regulación institucional y responsabilidad social‘.


