La Lonja Medieval de Elche acoge desde este miércoles la exposición ’12 vidas. Una herida permanente’, que ha rendido homenaje a los doce guardias civiles asesinados por ETA en el atentado de la plaza de la República Dominicana, en Madrid, el 14 de julio de 1986, así como a los más de sesenta heridos y a sus familias.
La muestra, que se puede visitar hasta el 15 de noviembre, ha convertido este espacio histórico en un lugar de memoria. El recorrido recuerda a los agentes fallecidos y pone rostro a las personas que resultaron heridas en uno de los atentados más graves de la banda terrorista en la capital.
Entre los doce guardias civiles asesinados había dos nacidos en la Comunitat Valenciana. Se trata de Miguel Ángel Cornejo Ros, natural de Burjassot, y de Santiago Iglesias Godino, nacido en Hondón de las Nieves. La presencia de sus historias en la exposición ha dotado a la muestra de un especial significado para la ciudadanía valenciana y alicantina.
Memoria y homenaje a las víctimas
La exposición reúne fotografías, documentos históricos, objetos personales, testimonios y otros materiales gráficos que reconstruyen las vidas de los agentes asesinados. El objetivo es mostrar quiénes eran, cómo vivían y qué proyectos tenían antes de que el coche bomba acabara con sus vidas en 1986.
La iniciativa ha sido organizada por el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo y la Fundación Víctimas del Terrorismo. Ambas entidades han contado con la colaboración de la Generalitat y del Ayuntamiento de Elche, que han facilitado la llegada de la muestra a la ciudad y su instalación en la Lonja Medieval.
Durante el acto de inauguración, el alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha subrayado la importancia de explicar a los jóvenes lo que ocurrió. El primer edil ha señalado que ‘es inmoral que lo olvidemos‘, y ha añadido que ‘ninguna reivindicación política, ningún anhelo político o ideológico se puede justificar ni fundamentar en el miedo y en el terror’.
Por su parte, la tercera teniente de alcalde, Aurora Rodil, ha definido la muestra como ‘memoria’ y ‘tributo’. Además, ha destacado que ‘las víctimas jamás pidieron venganza. Solo se pide justicia’, en referencia al mensaje que busca transmitir la exposición a quienes la visitan.
El presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Juan Benito, ha querido recordar también a las personas que sobrevivieron al atentado y a sus familiares. Según ha indicado, la muestra pretende contar lo sucedido ‘con rigor, con verdad y colocando siempre a las víctimas en el centro’. De este modo, la exposición no solo se centra en los asesinados, sino también en el impacto prolongado del atentado en la vida de los supervivientes.
Tras su paso por Elche, la exposición continuará su itinerancia por otras ciudades españolas. La muestra viajará a Vitoria y, ya en 2027, está previsto que llegue a Logroño y Mérida, con el objetivo de acercar este ejercicio de memoria a distintos territorios y mantener viva la conciencia sobre las consecuencias del terrorismo de ETA.


