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Cruz Roja ayudó a más de 270.000 personas a afrontar la pandemia en la provincia de Alicante

Cruz Roja ha invertido 2,5 millones de euros para el Plan RESPONDE en la provincia de Alicante.

Un año después de cumplirse el Plan Cruz Roja RESPONDE frente al coronavirus, la Organización ha superado sus previsiones iniciales en un 43% al cumplirse un año del inicio de la emergencia, pasando a atender a cerca de 600.000 personas en el conjunto de las tres provincias (más de 44.400 personas en Castellón, más de 270.500 en Alicante y más de 273.100 en Valencia).

Traslados sanitarios, despliegues de albergues, apoyo psicosocial, educación virtual para niños y niñas vulnerables o distribución de bienes básicos de primera necesidad fueron algunas de las primeras acciones del Plan RESPONDE. Esta intervención integral frente a la Covid-19 contempla acciones desde las áreas de socorros, inclusión social, salud, educación, empleo y medio ambiente.

En la provincia de Alicante, el 64% de las personas atendidas son mujeres; el 65% tiene edades entre 25 y 64 años y las personas mayores de 65 años representan el 29% de la población.

Para llegar a los más vulnerables frente a la Covid-19, ha sido fundamental la movilización del Voluntariado de Cruz Roja, con más de 2.300 personas en la provincia, principalmente mujeres en un 57%.

El respaldo de los socios y socias, apoyo de miles de empresas y entidades, y la coordinación con las administraciones públicas han resultado fundamentales para lograr atender a las personas más afectadas ante la pandemia. Gracias a la capacidad de Cruz Roja para aunar voluntades, el Plan RESPONDE ha invertido casi 2,5 millones de euros en la provincia de Alicante para movilizarse ante un reto histórico.

Cifras destacadas por áreas de intervención

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Desde el primer minuto, el área de Socorros de Cruz Roja hizo traslados de personal sanitario y personas positivas en Covid-19, reforzando así el sistema de Salud con hospitales de campaña, entrega de bienes básicas en domicilio, atención psicosocial telefónica y refuerzo en la atención a personas sin hogar, llegando a 161.000 en la provincia de Alicante.

En el área de Inclusión Social y durante el confinamiento inicial, la entrega de productos de alimentación, productos básicos de primera necesidad y medicamentos, fue clave para asegurar la protección de las personas, y desde entonces, estas necesidades han seguido aumentando progresivamente hasta llegar a más de 47.100 personas en la provincia.

En el área de Salud, la Organización ha atendido a 68.000 personas en la provincia con información, medidas preventivas, entrega de medicamentos y mascarillas y ante la necesidad de apoyo psicosocial. Cabe destacar ‘Cruz Roja Te Escucha’, un servicio con protocolos de atención que ha ayudado personas que han sufrido en su propia piel las consecuencias de la pandemia, porque han perdido a seres queridos sin poder despedirse, forman parte del personal sanitario en la primera línea o han perdido su empleo. En este proyecto destaca la adhesión de voluntariado de la Universidad Miguel Hernández que han participado y siguen participando en la atención telefónica a las personas.

En Educación, la Organización desarrolló rápidamente píldoras on line formativas e informativas sobre la Covid-19, que han tenido un gran impacto, siendo vistas y realizadas por más de 500.000 personas en todo el país. Y respecto a los niños y niñas de los programas de Éxito Escolar, la necesidad y dificultad de continuar su educación por no disponer de conexiones ni dispositivos, ha llevado a Cruz Roja a entregar dispositivos, que les ha permitido mantener el contacto con sus referentes educativos. En la provincia de Alicante las atenciones se acercan a las 5.000.

Desde el área de Medio Ambiente se han atendido a cerca de un centenar de personas en la provincia de Alicante, principalmente en situaciones de pobreza energética, facilitándoles apoyo en la tramitación del bono social, así como con distribución de más de kits de ahorro energético y mejoras en los hogares.

En cuanto a Empleo, el Plan Cruz Roja RESPONDE, con el respaldo de las alianzas con empresas, ha apoyado a 2.200 personas en Alicante, a través de acciones como orientación laboral, formación, prácticas para alumnado, orientación laboral, intermediación laboral y ofertas en mercados inclusivos.

Cruz Roja analiza el “Impacto de la COVID-19 en la población atendida a través del Plan RESPONDE’

Mujer, de 44 años, con hijos/as a cargo y en situación de desempleo. Este es el perfil medio de las nuevas personas atendidas por Cruz Roja a través de su Plan RESPONDE frente a la COVID-19, puesto en marcha ahora hace un año, tras decretarse el estado de alarma en nuestro país y que, hasta el momento, ha permitido apoyar a más de 3.590.000 personas.

Las personas que se han incorporado a Cruz Roja a raíz de la pandemia son claramente más jóvenes que las personas a las que ya atendía la Organización (44,4 años de media frente a 65 años), hay una mayor proporción de hogares con hijos menores de 16 años (50,2% frente al 22% del grupo que ya estaba siendo atendido por Cruz Roja), con una tasa de pobreza infantil del 95,6% y mayores tasas de riesgo de pobreza y exclusión (95,2% frente a 73,8%) y desempleo (30,5% frente al 24,8%). En conjunto, el 57,5% de las personas atendidas se sitúan en la pobreza extrema. El dato para la población general es del 2,9%.

Estos son algunos de los datos que se desprenden del Boletín sobre la Vulnerabilidad Social nº 20 presentado hoy jueves, ‘Impacto de la COVID-19 en la población atendida por Cruz Roja a través del Plan RESPONDE’, una investigación que pretende obtener una radiografía detallada sobre el grado de vulnerabilidad, riesgo de pobreza y exclusión y necesidades y expectativas de las personas atendidas por la Organización a través del Plan Cruz Roja RESPONDE.

Quienes han acudido a Cruz Roja por primera vez tras la pandemia afrontan las situaciones más dramáticas: el 95,2% de sus hogares están en riesgo de pobreza o exclusión (frente al 73,8% del grupo que ya estaba siendo atendido por Cruz Roja. AROPE), el 92,6% están por debajo del umbral de la pobreza (antes, el 67,2%), el 63,1% experimentan privación material severa (antes era el 39,3%) y el 56,2% tiene en paro a todos sus miembros en edad laboral (frente al 50,7 de las personas que ya estaban siendo atendidas por Cruz Roja).

La situación económica ha empeorado como consecuencia del contexto creado en torno a la pandemia para un 23% de personas atendidas por Cruz Roja, que han visto reducidos sus ingresos en comparación a los que percibían antes. Este empeoramiento de los ingresos está más extendido entre las personas que acuden a Cruz Roja por primera vez tras la pandemia. El 38,2% de estos hogares reflejan esta circunstancia. La caída de ingresos está en la raíz de las enormes diferencias que se dan en el resto de los parámetros.

Salud

El 56,7% de las personas encuestadas afirma tener un estado de salud regular, malo o muy malo y el 35,2% señala que éste ha empeorado tras la pandemia. Además, como consecuencia indirecta de la pandemia los trastornos psicológicos o emocionales tienen un impacto decisivo: el 66% afirma tener algún problema emocional siempre o la mayor parte del tiempo, siendo la preocupación (43,1%), la tristeza (28.9%) y la depresión (24,9%) los estados de ánimo negativos más extendidos. Además, el 34% tiene dificultades continuadas para dormir.

Vivienda

La vivienda constituye una de las áreas de vulnerabilidad de las personas encuestadas. Concretamente, el 18,2% señalan problemas en este ámbito. Y, de hecho, un 6,5% está en situación de exclusión residencial. Pero, además, un 31,4% que residen en hogares con graves problemas de salubridad. Estas situaciones son más duras entre las personas que se han incorporado a la atención de Cruz Roja a raíz de la pandemia. El 46,1% tiene problemas para afrontar pagos relacionados con la vivienda y/o suministros. Entre la población de nueva incorporación, la situación afecta al 70,3%.

Protección social y apoyos

El 14,6% afirma no contar con nadie que pudiera prestarle apoyo ni antes, ni después de la pandemia. Y para un 9,8% su red de apoyos ha disminuido en el contexto de la COVID-19. Esta carencia o empeoramiento de la red social es más grave en el caso de las personas que acuden por primera vez a Cruz Roja (el 17,5% ha carecido siempre de ella y para el 14,2% ésta se ha visto reducida).

Impacto de género

Como apuntamos antes, las mujeres usuarias del programa RESPONDE han sufrido un mayor empeoramiento de su salud como consecuencia de la pandemia: el 34,7% se han visto afectadas en su entorno cercano por la COVID-19 (frente al 30,8% de los hombres), reflejan mayor nivel de contagio, tanto a nivel personal como en su hogar y mayores secuelas tras superar la enfermedad (4,7%, frente al 1,6% de los hombres).

En el ámbito laboral, las mujeres han sufrido más despidos que los hombres (18,1% frente al 13.7% de los hombres), han tenido menos ERTES (57,1% frente al 60.9%) y menos teletrabajo (2,2%, mientras que los hombres alcanzaron el 4%).

A este mayor impacto de la pandemia en las mujeres es necesario añadir la sobrecarga de trabajo que han supuesto las tareas domésticas y de cuidados durante el confinamiento.

Por otra parte, un grupo de especial vulnerabilidad son las familias monoparentales, de las que cerca del 90% están encabezadas por mujeres.

Por último, el porcentaje de mujeres que señalan haber sufrido violencia de género desde la declaración del Estado de Alarma es del 1,7%.

Brecha digital

En el 63,8% de los hogares no se dispone de ordenador y en el 46,6% no tienen contratado ningún servicio de Internet en el hogar. La digitalización de muchos procesos y servicios, acelerada por la pandemia, añade dificultades a estos hogares vulnerables, impidiendo su acceso a determinados servicios y prestaciones, acrecentando su fragilidad y multiplicando su aislamiento, algo especialmente relevante en el caso de las personas mayores.

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