Las empresas españolas de componentes para el calzado han incrementado sus exportaciones un 2,9 % en 2025, hasta 1.695,3 millones de euros. Además, han reducido el déficit comercial del sector a 67,5 millones, aproximadamente un 54 % menos que un año antes, según datos de la Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado (AEC).
La patronal ha elaborado un Informe Analítico del Mercado Internacional del sector a partir de datos de la Dirección Provincial de Comercio de Alicante. El estudio se ha basado en la evolución de 70 partidas TARIC representativas de la cadena de valor. Por otra parte, abarca una serie histórica de 2015 a 2025 y un avance del periodo enero-abril de 2026.
En los cuatro primeros meses de 2026, las exportaciones de componentes para el calzado han sumado alrededor de 587 millones de euros. En ese mismo periodo, las importaciones han alcanzado 558,5 millones, lo que apunta a un saldo exterior prácticamente equilibrado a comienzos de año.
Base exportadora resiliente
Según un comunicado de AEC, el estudio confirma que el sector mantiene una dimensión internacional significativa. Asimismo, confirma una base exportadora que ha demostrado ser resiliente pese a la volatilidad reciente. La asociación subraya así que el mercado exterior sigue siendo un pilar esencial para la actividad.
En 2025, además del aumento de las ventas al exterior, las importaciones de componentes para el calzado se han situado en 1.762,8 millones de euros. Esta cifra supone una reducción interanual del 1,8 %, lo que ha contribuido a mejorar el saldo comercial del sector.
Como consecuencia de esta combinación de más exportaciones y menos importaciones, el déficit comercial se ha estrechado hasta los 67,5 millones de euros, frente a los 146,6 millones del ejercicio anterior. La tasa de cobertura se ha elevado hasta el 96,2 %. Por consiguiente, las ventas externas casi han compensado el total de las compras al extranjero.
AEC ha señalado que la evolución registrada en 2025 supone ‘un punto de inflexión después de la corrección observada en 2023 y 2024′. El sector ha logrado así frenar la tendencia negativa de esos dos años y ha iniciado una fase de recuperación del negocio exterior.
No obstante, la asociación ha precisado que las exportaciones ‘todavía se mantienen un 6,4 % por debajo del máximo alcanzado en 2022′. Es decir, el sector aún no ha recuperado el récord exportador previo, aunque se ha acercado de forma gradual a esa cota.
En perspectiva de largo plazo, AEC ha destacado que ‘el valor exportado ha crecido aproximadamente un 23,3 % entre 2015 y 2025. La tasa media anual compuesta es cercana al 2,1 %. Así, se evidencia una fortaleza estructural relevante pese a la volatilidad de la última década’. Con ello, la patronal pone el foco en la capacidad del sector para sostener un crecimiento moderado pero continuado.
Reto de ganar escala e inversión
Para la asociación, ‘estos datos deben interpretarse desde una doble perspectiva: existe capacidad real para competir internacionalmente, innovar y generar ventas exteriores. Sin embargo, el sector necesita reforzar escala, inversión, coordinación y diversificación para transformar la recuperación reciente en crecimiento sostenido’.
Las conclusiones del informe apuntan a que ‘el principal desafío no es la ausencia de mercado, sino la capacidad de transformar competencias industriales dispersas en una estrategia de escala’, según ha expuesto AEC. La patronal considera que el tejido industrial cuenta con recursos, pero debe organizarlos mejor.
AEC ha subrayado que ‘el sector dispone de know-how, diversidad de materiales y procesos, proximidad a los grandes mercados europeos y del norte de África, y una base exportadora consolidada’. Frente a estas fortalezas, la asociación ha advertido de que debe afrontar ‘la presión competitiva internacional, los costes productivos, la debilidad de parte de la demanda europea y las dependencias críticas de suministro’.
El informe también identifica ‘una elevada vinculación con los principales mercados europeos y mediterráneos’. En concreto, Francia, Alemania, Italia, Marruecos y Portugal concentran cerca del 59 % de las exportaciones de 2025. Para AEC, ‘esta concentración proporciona una base comercial sólida, pero también incrementa la exposición a la evolución de un número limitado de economías y a la debilidad cíclica de la demanda europea’.
La asociación defiende que los componentes para el calzado deben tratarse como ‘una cadena industrial exportadora, tecnológica y transversal’, y no como una actividad auxiliar residual. A su juicio, el peso real del sector en la industria y en el empleo justifica una consideración estratégica específica.
A partir de las conclusiones del estudio, AEC quiere impulsar una hoja de ruta orientada a recuperar y superar de forma sostenida el máximo exportador de 2022. Entre sus objetivos figuran avanzar hacia un mayor equilibrio comercial, reducir la concentración geográfica de las ventas e incrementar el peso de los productos técnicos y de mayor valor añadido.
La patronal considera ‘imprescindible’ acompañar el esfuerzo empresarial con instrumentos públicos específicos. Entre ellos sitúa medidas de apoyo a la inversión, la innovación, la internacionalización y la mejora de la competitividad. De este modo, se busca consolidar la recuperación exportadora del sector de componentes para el calzado.






