La industria del calzado reclama un plan urgente ante el cierre de empresas y la pérdida de empleo

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El tejido empresarial ha pasado así de 3.280 compañías a 2.131, lo que supone una reducción del 35 %

La industria española del calzado y sus componentes ha encendido las alarmas tras perder más de un tercio de sus empresas desde 2020 y miles de empleos, una situación que ha llevado a la Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado y la Marroquinería (AEC) a reclamar a las administraciones un plan de acción industrial urgente para frenar el cierre de compañías y la destrucción de puestos de trabajo.

Según ha informado la patronal en un comunicado, entre 2020 y 2025 han desaparecido 1.149 empresas fabricantes de calzado. El tejido empresarial ha pasado así de 3.280 compañías a 2.131, lo que supone una reducción del 35 %. Solo durante 2025 han cerrado 195 empresas, un ritmo que AEC considera muy preocupante para la estabilidad del sector.

La organización ha señalado que esta contracción no afecta solo al número de empresas. También se ha producido una caída continuada de la actividad industrial. El Índice de Producción Industrial del calzado ha registrado en 2025 un descenso del 9,2 %. Además, en el pasado mes de abril la contracción ha alcanzado el 29,1 %, lo que refuerza la sensación de crisis que atraviesa toda la cadena productiva.

Impacto en toda la cadena del calzado

El director general de AEC, Álvaro Sánchez, ha advertido de que la situación actual no se limita a las fábricas de calzado. Según ha subrayado, el deterioro del sector ‘afecta a toda la cadena de valor vinculada al calzado’, desde los fabricantes de componentes y materiales hasta los servicios técnicos, la logística y el diseño.

Esta afección en cadena resulta especialmente sensible en zonas con fuerte concentración de empresas del sector, como la Comunitat Valenciana. En estos territorios, buena parte de la economía local depende del calzado y de las industrias auxiliares, por lo que cada cierre de empresa implica un impacto directo en el empleo y en la actividad de otras compañías vinculadas.

En el ámbito laboral, AEC ha puesto el foco en la pérdida constante de puestos de trabajo. En 2025 han desaparecido 3.670 empleos en el sector del cuero y del calzado. Además, en mayo de este año se han contabilizado 1.704 trabajadores menos que en el mismo mes de 2025, lo que confirma, según la patronal, una tendencia negativa que todavía no se ha frenado.

Déficit comercial y presión exterior

La asociación ha alertado también del aumento de la competencia internacional y del peso de las importaciones en el mercado español. En 2025, España ha importado más de 370 millones de pares de zapatos, frente a unas exportaciones de 167 millones de pares. Esta diferencia ha generado un déficit comercial de 1.860 millones de euros.

Más del 80 % del calzado importado ha procedido de países asiáticos, lo que, según AEC, incrementa la presión sobre los fabricantes nacionales. La patronal ha advertido de que esta entrada masiva de producto exterior se suma a unos costes crecientes y a una demanda debilitada, factores que empujan a muchas empresas al límite de su viabilidad.

En cuanto al sector de los componentes para el calzado, AEC ha indicado que mantiene cerca de 1.000 empresas y más de 19.000 empleos directos e indirectos. Sin embargo, también afronta dificultades relevantes derivadas del incremento de costes, de la debilidad de la demanda y de la pérdida de competitividad frente a otros países.

Ante este escenario, la organización empresarial ha reclamado medidas urgentes para evitar nuevos cierres. Entre sus peticiones se encuentra facilitar la contratación, reforzar el apoyo financiero a pymes y micropymes, impulsar la innovación y la internacionalización, reducir las cargas administrativas y mejorar los mecanismos de control sobre las importaciones procedentes de terceros países.

AEC ha defendido que estas actuaciones deben formar parte de un plan de acción industrial específico para el calzado y sus componentes. La patronal considera que este sector resulta estratégico para territorios como la Comunitat Valenciana y que su deterioro puede acentuarse en los próximos años si no se actúa de forma decidida.

En su comunicado, la asociación ha advertido de que, sin una respuesta coordinada de las distintas administraciones, la situación podría empeorar durante 2026 y 2027. Según AEC, la falta de medidas efectivas pondría en riesgo no solo a más empresas y empleos, sino también al conjunto de la cadena de valor que sostiene una parte esencial de la industria española del calzado.