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Cinco trucos para ahorrar en calefacción este invierno en casa

Hay consejos para ahorrar energía sin perder comodidad que son aplicables a cualquier hogar, y que tú también puedes poner en práctica este invierno.

Se acerca el momento de poner a punto nuestro hogar para no pasar frío en invierno, y una de nuestras principales preocupaciones es cómo alcanzar el confort y la temperatura ideal en casa, sin que por ello se dispare el gasto económico en la factura energética.

Alcanzar un buen equilibrio es diferente en cada casa, tanto por las características de la vivienda, como por la zona en que se encuentre, ya que no todas tienen temperaturas similares.

Por suerte, hay consejos para ahorrar energía sin perder comodidad que son aplicables a cualquier hogar, y que tú también puedes poner en práctica este invierno.

Detecta posibles fugas de aire y séllalas

Las corrientes de aire indeseadas que suelen darse en puertas y ventanas hacen que el calor se escape constantemente.

Revisa tu hogar y localiza posibles puntos de escape para sellarlos, bien con un burlete en el caso de las puertas, bien con silicona en el de las ventanas. El resultado será un hogar más confortable, además de evitar que se dispare la factura.

Del mismo modo, localiza cuáles son las fuentes de calor que hay en tu casa, y procura que estén libres de obstáculos.

Mantén la casa a una temperatura lógica

Como lo oyes, para mantener la casa caliente en invierno es posible (y recomendable) aplicar la máxima de menos, es más.

Configura tu termostato para que baje los grados por la noche, y podrás ahorrar hasta un 10% en la factura. Para ello, y para mantener una temperatura constante, nada mejor que una caldera con termostato modulante.

Adapta tus hábitos a las diferentes horas del día

Déjate guiar por la luz del sol y aprovecha esta fuente de calor para que entre por las ventanas en las horas centrales del día. De esta manera, conseguirás aumentar los grados de temperatura en casa y le ahorrarás trabajo a tu caldera (y a tu bolsillo).

El mejor momento para ventilar la casa a diario es a primera hora de la mañana, antes de que el sol comience a actuar con toda su fuerza. Solo hacen falta unos minutos cada día.

Y al llegar la noche, no hay hábito mejor que bajar las persianas para mantener el calor acumulado durante el día. Además, es el momento en el que la temperatura en el exterior baja, y así evitarás que baje la de tu casa como consecuencia del frío entrando a través de los cristales.

Reduce el consumo de agua

Cuando hablamos de un consumo responsable (y eficaz), no nos referimos solo al gas. Sabemos que el agua es un recurso natural que debemos utilizar en la medida justa, y eso a veces se complica cuando tendemos que dejar el grifo abierto demasiado tiempo esperando a que salga el agua caliente

Mantén un buen nivel de humedad

Cuando bajan los grados en el exterior, también lo hace la cantidad de humedad que hay en el interior de tu casa. Y cuando esto ocurre, la sensación de frío es mayor, aunque la temperatura de tu hogar sea la adecuada.

Ponerle solución a esto es posible de diferentes maneras: desde usar un humidificador, hasta aprovechar para poner plantas de interior, sin olvidar los clásicos cuencos con agua en lugares cercanos a las fuentes de calor. De esta forma añadirás humedad al aire y el ambiente será mucho más cómodo.

Como ves, se trata de consejos sencillos que todos podemos llevar a cabo, aumentando así el confort y reduciendo el gasto en todos los sentidos.

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