Confrides pide ayuda urgente para reubicar a 116 perros hacinados en una vivienda

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El inmueble es propiedad de una ciudadana centroeuropea de unos 50 años

El municipio de Confrides, en el interior de Alicante, ha solicitado ayuda urgente a la Diputación de Alicante y a la Generalitat Valenciana para reubicar a 116 perros que viven hacinados dentro de una vivienda de unos 70 metros cuadrados en la localidad.

Según ha detallado el alcalde, Rubén Picó, del PP, una reciente inspección de veterinarios autonómicos y del Seprona de la Guardia Civil ha contabilizado 116 perros en la casa. Muchos son de pequeño tamaño y de raza Yorkshire. La mayoría se encuentra en jaulas y sin un espacio adecuado para vivir.

La vivienda se sitúa en una finca del término municipal, aunque todos los animales permanecen dentro de la casa. El inmueble es propiedad de una ciudadana centroeuropea de unos 50 años. Según el relato municipal, la mujer comenzó criando perros, pero con el paso del tiempo la situación se ha descontrolado hasta llegar a este nivel de hacinamiento.

Picó ha explicado que el Ayuntamiento de Confrides carece de técnicos, veterinarios e incluso de agentes de policía local. Por tanto, el consistorio no dispone de medios propios para afrontar un operativo de intervención y reubicación de un número tan elevado de animales.

El alcalde ha señalado que el objetivo es doble. Por un lado, mejorar de forma inmediata las condiciones de los perros, que viven en un espacio muy reducido y en jaulas. Por otro, atender también a la propietaria, que presenta una situación de vulnerabilidad y necesita acompañamiento para reconducir el problema.

Ayuda institucional y acogida para los perros

Ante esta falta de recursos, el Ayuntamiento ha pedido formalmente que las administraciones superiores coordinen un dispositivo específico. La petición se dirige tanto a Diputación de Alicante como a Generalitat Valenciana, con competencias y capacidad para organizar un plan de actuación junto a servicios especializados.

La idea del consistorio es que este dispositivo contacte con particulares y colectivos animalistas que puedan acoger a los perros. Se busca así repartir las acogidas entre familias y asociaciones para garantizar espacios adecuados y evitar nuevos hacinamientos.

El alcalde ha insistido en que la prioridad es proteger el bienestar de los animales. En sus palabras, ‘esta situación está haciendo sufrir a los animales y pedimos a la Diputación y a la Generalitat que nos ayuden a buscar una solución’. Según ha añadido, esa solución debe pasar por una red de acogida que ofrezca entornos seguros y saludables para los 116 perros.

Además, el Ayuntamiento pretende que la intervención incluya apoyo social y asesoramiento a la propietaria, de forma que pueda salir de su situación de vulnerabilidad y evitar que el problema se repita. Picó ha subrayado que el municipio, con apenas 300 habitantes, no puede asumir en solitario un caso de esta magnitud y necesita el respaldo de las instituciones provinciales y autonómicas.