La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal dedicada a vender tabaco de contrabando a través de internet. Además, lo distribuían mediante empresas de paquetería a distintos puntos de España. La operación se ha saldado con la detención de tres hombres de 61, 65 y 67 años y una mujer de 56 en Alcoy, Elche y Muro de Alcoy.
A los cuatro arrestados se les atribuyen delitos de contrabando, contra la propiedad industrial, tenencia ilícita de armas, contra la salud pública y organización criminal.
La investigación ha permitido intervenir 16.966 cajetillas de tabaco de distintas marcas, valoradas en más de 101.000 euros, además de 76.100 euros en efectivo. Los agentes también han bloqueado 19 cuentas bancarias con un saldo aproximado de 60.000 euros y cinco bienes inmuebles cuyo valor supera los 200.000 euros.
La investigación comienza tras detectar ventas por una red social
Las pesquisas se iniciaron por parte del Equipo de Policía Judicial de Villena y el Área de Investigación de Ibi. Esto sucedió después de que la Policía Local de Cocentaina facilitara información sobre una mujer que supuestamente estaba comercializando tabaco a través de una red social.
Las primeras comprobaciones permitieron determinar que la investigada enviaba la mercancía mediante empresas de paquetería y utilizaba el sistema de contrarreembolso. Los agentes han contabilizado más de treinta envíos dirigidos a diferentes lugares de España.
En una de estas entregas, los investigadores intervinieron un centenar de cajetillas que carecían del correspondiente precinto fiscal.
La Guardia Civil también ha constatado que la principal investigada utilizaba los datos de familiares de avanzada edad y en situación de vulnerabilidad. Estas personas aparecían como remitentes de los paquetes, pese a que eran ajenas a la actividad.
Uno de sus hermanos, sin embargo, sí habría participado activamente en la venta del tabaco y figura entre los cuatro detenidos.
El tabaco podría proceder de una fábrica clandestina desmantelada en 2025
El cotejo del material intervenido con otras aprehensiones realizadas anteriormente en la comarca apunta a que parte del tabaco tendría su origen en una fábrica clandestina. Esta fábrica la Guardia Civil desmanteló en Muro de Alcoy durante 2025.
Los investigadores han llegado a esta conclusión por la coincidencia de los elementos identificativos presentes en las cajetillas.
El avance de las pesquisas permitió además identificar a los presuntos proveedores que abastecían a la principal investigada. Se trata de dos hombres residentes en Elche que, según la investigación, formaban parte de la estructura de la organización.
Una pistola, un inhibidor de frecuencia, cocaína y hachís
Una vez identificados los supuestos integrantes de la red, los agentes llevaron a cabo seis registros. Cuatro se practicaron en domicilios situados en Alcoy, Elche y Muro de Alcoy. Uno de ellos contaba con una nave industrial anexa, mientras que los otros dos se realizaron en garajes.
En los registros efectuados en Elche, la Guardia Civil contó con la colaboración de la Policía Local.
Además de las casi 17.000 cajetillas y el dinero en efectivo, en la vivienda que disponía de una nave anexa los investigadores localizaron un arma de fuego corta. También hallaron un inhibidor de frecuencia y distintas sustancias estupefacientes, entre ellas cocaína y hachís.
Los cuatro arrestados han sido puestos a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Alcoy, en funciones de guardia. Posteriormente han quedado en libertad con medidas cautelares.
La Guardia Civil recuerda que el tabaco de contrabando se fabrica y distribuye al margen de los controles sanitarios y fiscales. Por ello, solicita colaboración ciudadana ante posibles ventas de este tipo de productos.



