Alcoy reparte pulseras inteligentes contra los golpes de calor entre sus trabajadores al aire libre

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El Ayuntamiento de Alcoy ha dotado a una treintena de operarios municipales de pulseras inteligentes que detectan la hipertermia y les avisan para prevenir golpes de calor durante las jornadas al aire libre.

El Ayuntamiento de Alcoy ha comenzado a usar pulseras inteligentes entre su personal municipal que trabaja al aire libre para prevenir golpes de calor. El consistorio ha repartido una treintena de dispositivos a operarios especialmente expuestos a las altas temperaturas durante la jornada laboral.

Estas pulseras se han destinado a trabajadores de las brigadas de Obras y Servicios, Medio Ambiente, jardinería y mantenimiento eléctrico. Son colectivos que pasan muchas horas en la calle y que afrontan tareas físicas bajo el sol, por lo que sufren un riesgo elevado de sufrir un golpe de calor en los meses más calurosos.

La medida se ha enmarcado en las acciones municipales de prevención frente al calor extremo. Según datos del Ministerio de Sanidad, entre el 16 de mayo y el 13 de julio de 2025 han fallecido en España 1.180 personas por causas atribuibles a las altas temperaturas. Estas cifras reflejan el impacto del calor en la salud y refuerzan la necesidad de sistemas que ayuden a detectar a tiempo los síntomas de riesgo.

Alerta solo cuando hay hipertermia

A diferencia de otros sistemas que se basan en la temperatura ambiental, estas pulseras monitorizan en tiempo real el estado térmico del propio usuario. El dispositivo solo activa la alerta cuando detecta un proceso de hipertermia, es decir, un aumento anormal de la temperatura interna del cuerpo que puede derivar en un golpe de calor si no se actúa con rapidez.

Cuando salta la alarma, el trabajador recibe una señal acústica de 74 decibelios, acompañada de una luz roja intermitente y una vibración. Esta combinación de estímulos facilita que el aviso resulte evidente incluso en entornos ruidosos o con mucha luz. El objetivo es que el operario interrumpa de inmediato la tarea, busque sombra, descanse y se hidrate para reducir la temperatura corporal.

Una vez que el riesgo ha desaparecido y los valores vuelven a niveles seguros, la pulsera cambia la señal luminosa al color verde. De este modo, el propio dispositivo indica al trabajador que puede reanudar la actividad con normalidad.

Los dispositivos pesan 30 gramos y resultan ligeros para llevarlos durante toda la jornada. Además, resisten el agua, el polvo y temperaturas exteriores de hasta 80 grados, lo que permite su uso en condiciones ambientales muy exigentes, habituales en trabajos de mantenimiento urbano y jardinería en verano.

Autonomía larga y sin geolocalización

Las pulseras cuentan con una autonomía de cinco meses sin necesidad de recarga. Esta característica facilita su uso continuado en los servicios municipales, ya que reduce las tareas de mantenimiento y asegura que el dispositivo esté operativo durante toda la campaña de calor.

Otro aspecto destacado es que no incorporan GPS ni sistemas de comunicación o almacenamiento de datos. Por tanto, no permiten identificar ni geolocalizar al usuario ni registrar información personal. Esta configuración minimiza los problemas de privacidad y centra la función del dispositivo exclusivamente en la protección de la salud frente a las altas temperaturas.

El concejal de Obras y Servicios de Alcoy, Jordi Martínez, ha subrayado la importancia de esta iniciativa para la seguridad laboral. Según ha señalado, la incorporación de esta tecnología permite una ‘prevención activa’ frente a los golpes de calor y aporta mayor tranquilidad a los operarios durante las jornadas al aire libre, al disponer de una alerta directa sobre su propio estado térmico.