Pirotecnia del Mediterráneo ha estremecido este domingo la Plaza de los Luceros, en la tercera sesión del 20 Concurso de Mascletàs, con un terremoto “marca de la casa”, como ha explicado el pirotécnico Antonio García, a la conclusión de un disparo que ha sido seguido por millares de personas que han abarrotado los alrededores de la plaza.
El disparo, con una duración de 5′ 26», quema 150 kilos NEC y alcanza un pico máximo de decibelios que llega a los 128 para emocionar a los millares de asistentes al espectáculo.












Una traca valenciana ha abierto la tercera mascletà de concurso de las Hogueras 2026. Ha continuado con una combinación de disparo clásico y otras de disparo de innovación. Todo ello, con pinceladas de toques digitales que han aumentado y disminuido el ritmo del disparo para dotarlo de una estructura viva, sin monotonía. Han proseguido cuatro fases de efectos aéreos, que han sorprendido a los millares de asistentes por su sonoridad, alternándose con efectos de suelo. Un golpe de remate ha marcado el final del disparo aéreo y el comienzo del llamado fuego de cuerdas.
La denominada, por los pirotécnicos, Partitura Mediterráneo ha sonado en ese momento en la Plaza de los Luceros con potentes calibres “marca de la casa”. Después de cinco retenciones, acompañadas de fuego aéreo, ha llegado el esperado terremoto. El disparo ha concluido con un rugiente bombardeo aéreo y un sentenciador golpe seco y rotundo como colofón de una mascletá. A la conclusión, ha explicado el pirotécnico que “esperamos haber estado a la altura de lo que se conoce como el Coliseo de la Pólvora”.





