La Fiscalía solicita una pena de 12 años y 8 meses de prisión para un hombre acusado de intentar matar a su expareja sentimental en Alicante. El procesado tenía en vigor una orden judicial que le prohibía acercarse a la mujer y comunicarse con ella, pero pese a esta medida cautelar habría acudido a la vivienda donde ella residía con sus hijos.
Según la información facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, el juicio está señalado para este lunes a las 9.55 horas en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Alicante. En esta vista oral se revisarán los hechos que, según el ministerio público, constituyen un intento de homicidio y varios quebrantamientos de la orden de alejamiento.
Hechos que investiga la Audiencia de Alicante
La acusación sostiene que, a primera hora del 6 de junio de 2025, el acusado llamó a la puerta del domicilio de la víctima. En ese momento, en la vivienda también se encontraban los hijos de la mujer, lo que hace que, según la Fiscalía, la víctima pensara que quien llamaba era uno de ellos. Por este motivo, habría abierto la puerta, permitiendo sin querer el acceso del hombre a la casa, pese a la prohibición judicial de aproximación.
Una vez dentro, el procesado habría sacado un cuchillo y, de acuerdo con el relato de la Fiscalía, intentó clavárselo en el pecho y en el abdomen a la mujer al tiempo que la amenazaba de muerte. Este comportamiento, siempre según el ministerio público, revela una clara intención de acabar con la vida de la víctima, lo que sustenta la acusación por un delito de homicidio en grado de tentativa.
La víctima consiguió protegerse parcialmente cubriéndose con los brazos mientras el acusado supuestamente trataba de apuñalarla. Como consecuencia de esta reacción defensiva, la mujer sufrió una herida en el antebrazo izquierdo que requirió puntos de sutura y tardó unos diez días en curar. La Fiscalía subraya esta lesión como prueba del ataque con arma blanca y de la violencia empleada en el episodio.
Además del ataque con el cuchillo, el escrito de acusación recoge que, con anterioridad a estos hechos, el hombre habría enviado audios a familiares de la víctima en los que la amenazaba de muerte. Estas amenazas previas se consideran parte de una conducta continuada de hostigamiento y sirven, según el ministerio público, para reforzar la gravedad de los hechos y mostrar que no se trató de un episodio aislado.
Petición de la Fiscalía
Por todo ello, la Fiscalía solicita para el procesado doce años y ocho meses de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa, dos delitos de quebrantamiento de medida cautelar y un delito continuado de amenazas. La petición de pena refleja tanto la presunta desobediencia reiterada a la orden judicial de alejamiento como la violencia ejercida contra la víctima y el riesgo extremo que, según la acusación, llegó a correr su vida.




