El Ayuntamiento de València ha solicitado al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) que rectifique la sentencia que ha levantado parcialmente la moratoria de licencias para nuevos hoteles en el barrio del Cabanyal-Canyamelar. El consistorio sostiene que el tribunal ha incurrido en un error de hecho al no tener en cuenta diez proyectos hoteleros más en tramitación.
Según recuerda el Ayuntamiento, la sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJCV señalaba que el Servicio de Licencias Urbanísticas solo había recibido en 2024 una petición para un hotel de 78 plazas en la zona. Con ese dato, el tribunal concluyó que dicha solicitud ‘carecía de entidad bastante para provocar una presión turística que pudiera afectar al deterioro del entorno urbano del barrio y perjudicar el adecuado disfrute del derecho a la vivienda de la población’.
El gobierno municipal ha afirmado, a través de un comunicado, que ‘esto no es así, porque omite las licencias que tramita el Servicio de Actividades’. A su juicio, esa omisión altera la fotografía real del número de proyectos hoteleros previstos en el ámbito del Cabanyal-Canyamelar.
Más solicitudes de hoteles de las reconocidas por la sentencia
El consistorio ha explicado que en el Servicio de Actividades constan solicitudes para nueve establecimientos hoteleros más en este barrio marítimo. Ha subrayado que ‘obviar las solicitudes presentadas en el Servicio de Actividades para 9 establecimientos hoteleros incurre en un error de hecho’.
El Ayuntamiento ha argumentado que ‘lo solicitado son licencias de obras de edificación para la construcción de nuevos hoteles que se tramitan conjuntamente con la implantación de la actividad de hotel, porque se trata de obras para un uso determinado y la tramitación conjunta es preceptiva’. Es decir, se trata de proyectos que combinan obra nueva o intervenciones estructurales con la futura explotación hotelera.
En esta línea, el comunicado municipal ha insistido en que las licencias para implantar hoteles que tramita el Servicio de Actividades ‘conllevan igualmente obras de edificación y obras para la instalación de la actividad de hotel propiamente dicha’. No se tratarían, por tanto, de simples autorizaciones de actividad en edificios ya existentes sin reformas relevantes.
‘No son simples licencias de actividad en edificio preexistente, sin realización de obras estructurales. Y por eso dichas licencias también deben computar’, ha defendido el gobierno local, que reclama que el TSJCV tenga en cuenta el conjunto de expedientes vinculados a nuevos alojamientos turísticos.
Impacto sobre el equilibrio entre uso hotelero y vivienda
El Ayuntamiento considera ‘un error de hecho que resulta de los propios documentos obrantes en el expediente, y considerados por la propia sentencia, entender que en el Cabanyal solo se ha solicitado una licencia para un hotel’. Recuerda que el tribunal ha tenido acceso a toda la documentación administrativa donde figuran los diferentes servicios municipales que intervienen en las licencias.
En su comunicado, el consistorio ha añadido que el cómputo de solicitudes debe incluir tanto la tramitada por el Servicio de Licencias Urbanísticas como las gestionadas por el Servicio de Actividades. Solo así, sostiene, se puede valorar el verdadero impacto de la apertura de nuevos hoteles sobre un barrio con un ámbito territorial reducido.
‘Y por lo tanto, dichas solicitudes también deben computar, de manera que añadir 10 establecimientos hoteleros más a los 15 hoteles que ya existen en el ámbito del Cabanyal, sí suponen un incremento notable en la intensificación de uso terciario hotelero en detrimento del uso residencial, en un ámbito territorial reducido’, ha concluido el comunicado consistorial.
Con esta petición de rectificación, el Ayuntamiento de València busca que la moratoria sobre licencias para hoteles en el Cabanyal-Canyamelar se valore con todos los datos. La corporación municipal defiende que el barrio ya soporta una presión turística significativa y quiere evitar un mayor desplazamiento del uso residencial frente al uso hotelero.



