Noticias de Alicante y provincia

lunes, 22 abril 2024

Los mejores coches híbridos enchufables por menos de 35.000 euros

Frente a un coche eléctrico terminan saliendo más caros, pero no necesitan recargarse en viajes o recorridos largos.

En 2021 las ventas de coches híbridos enchufables han aumentado un 84% y se espera que este año sigan creciendo por las crecientes restricciones a la circulación de vehículos con motor de combustión en las ciudades.

Con el fin de apoyar la movilidad sostenible y para ayudar a los conductores en su elección de compra, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado 35 modelos híbridos enchufables con precios que van de los 28.000 a los 118.000 euros. Entre los más baratos destacan dos:

Toyota Prius (Plug-in). Precio: desde 33.900 euros (28.900 euros con la ayuda del Plan Moves III). Potencia: 122 CV. Longitud: 4,65 metros. Maletero: 200 litros. Autonomía eléctrica: 40 km. Consumo (70% en modo eléctrico): 4,7 euros/100 km. A favor: Un consumo bajo; plazas delanteras muy espaciosas. En contra: visibilidad mejorable; escasa capacidad del maletero.

Kia Ceed Tourer (1.6 PHEV). Precio: 29.180 euros (24.180 euros con la ayuda del Plan Moves III). Potencia: 141 CV. Longitud: 4,60 metros. Maletero: 395 litros. Autonomía eléctrica: 45 km. Consumo (70% en modo eléctrico): 5,4 euros/100 km. A favor: La amplitud de su espacio interior y su bajo precio. En contra: el ruido cuando se circula a alta velocidad con el motor de gasolina.

Más caros que un coche equivalente con motor únicamente de combustión, su compra termina compensándose a los 140.000 km recorridos gracias a las ayudas del plan Moves III (hasta 5.000 euros de descuento por achatarramiento del coche viejo), válidas para automóviles con un precio de hasta 54.450 euros con IVA. Sobre todo, si se usan mucho en viajes cortos aprovechando la batería.

De hecho, la presencia de la batería y la consecuente reducción de emisiones contaminantes permite acceder a las zonas urbanas de bajas emisiones, que ya están empezando a implantarse en ciudades de más de 50.000 habitantes.

Frente a un coche eléctrico terminan saliendo más caros, pero no necesitan recargarse en viajes o recorridos largos, ya que siempre puede emplearse el motor de gasolina. Además, no precisan un enchufe especial de alta capacidad en la vivienda, ya que incluso con la toma de corriente de menos potencia su batería se recarga completamente en menos de cinco horas.