Una macrooperación de la Policía Nacional ha desarticulado una amplia red de narcotráfico en las provincias de Valencia, Alicante y Murcia, con la detención de 28 personas y la incautación de 30 kilos de cocaína. La organización distribuía droga en la zona del Levante y utilizaba vehículos con dobles fondos para mover tanto las sustancias estupefacientes como grandes cantidades de dinero en efectivo.
Además de la cocaína, los agentes han intervenido doce kilos de MDMA, más de 720.000 euros en metálico, cinco armas de fuego, un lingote de plata y 21 vehículos. Algunos de estos vehículos estaban equipados con compartimentos ocultos, conocidos como ‘caletas’, diseñados específicamente para ocultar la droga y el dinero durante los traslados.
Origen de la investigación y estructura de la red
La investigación se ha iniciado a partir de informaciones obtenidas por agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valencia, centradas en la posible actividad ilícita de una mujer asentada en Torrent. Las primeras vigilancias sobre su domicilio han revelado un constante flujo de visitas de personas relacionadas con el entorno del narcotráfico.
Entre esas visitas destacaba la presencia frecuente de un hombre residente en la región de Murcia, identificado como socio relevante de la red. Este sospechoso disponía de su propia estructura para redistribuir la sustancia en su zona, lo que permitía ampliar el alcance de la organización más allá de la provincia de Valencia.
Conforme avanzaban las indagaciones, los investigadores han ido identificando de forma progresiva al resto de integrantes de la banda. El análisis de los movimientos y contactos ha permitido perfilar una estructura con diferentes escalones, desde los proveedores y principales receptores hasta los encargados de transportar la droga y recaudar los beneficios.
Entre los colaboradores más activos figuraban dos correos radicados en El Puig de Santa María, en la provincia de Valencia, y en Benissa, en la de Alicante. Estas personas realizaban continuos desplazamientos rápidos por distintas zonas de la geografía española para llevar los cargamentos de droga o recoger el dinero procedente de su venta.
Según las pesquisas policiales, los dos principales receptores de la droga eran el sospechoso ubicado en Valencia, Alicante y Murcia y ‘un empresario de la noche, propietario de diversos locales de locales de ocio en Valencia’. Este último tenía, además, a su disposición una motocicleta en la que los agentes han hallado dinero oculto.
En un nivel superior de la estructura, los investigadores han identificado a ‘un ciudadano de elevada posición socioeconómica y titular de un importante patrimonio inmobiliario’. Según la investigación, este hombre presuntamente actuaba como proveedor principal de la cocaína que posteriormente distribuía la red.
Registros simultáneos y hallazgos
Tras completar la fase de identificación de los principales sospechosos, la Policía Nacional ha desplegado un amplio dispositivo de entradas y registros. En total se han practicado catorce registros simultáneos en inmuebles situados en las provincias de Valencia, Alicante y Murcia, lo que ha permitido intervenir la mayor parte de la droga y el dinero.
Durante estos registros los agentes han incautado treinta kilogramos de cocaína y doce de MDMA. También han encontrado 721.105 euros en efectivo, un lingote de plata, cinco armas de fuego y abundante munición de calibre 9 milímetros, además de veintiún vehículos pertenecientes a la organización.
Los investigadores han comprobado que varios de esos vehículos contaban con habitáculos ocultos de fabricación específica, conocidos como ‘caletas’. Estos espacios servían para ocultar tanto el dinero como las sustancias estupefacientes y dificultar su detección en posibles controles policiales.
En una de estas caletas, los agentes han localizado 400.000 euros en efectivo. En la motocicleta propiedad del empresario vinculado al ocio nocturno en Valencia se han encontrado ocultos más de 100.000 euros, también en metálico. Estas cantidades evidencian, según la investigación policial, la elevada capacidad económica de la red.
La operación se ha dado por concluida tras la detención de los últimos sospechosos vinculados a la cúpula de la organización. En total, el número de arrestados ha ascendido a veintiocho, todos ellos puestos ya a disposición de la autoridad judicial.
A los detenidos se les atribuyen presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y falsedad de documento público. Las autoridades judiciales han decretado el ingreso en prisión provisional para seis de los arrestados, a la espera de la evolución del procedimiento penal.



