La Policía Nacional ha detenido en las localidades alicantinas de Dolores y Rojales a dos hombres de 36 y 37 años acusados de delitos contra la salud pública y tenencia ilícita de armas tras una operación en la que los agentes han intervenido cerca de 30 kilos de cocaína, casi cuatro kilos de hachís, una pistola y más de 11.000 euros en efectivo.
La investigación ha sido desarrollada por el grupo de estupefacientes de la Comisaría de Policía Nacional de Elche, después de detectar que uno de los sospechosos supuestamente se dedicaba a distribuir droga “a mediana escala” y a abastecer a otros traficantes.
Según explica la Policía, las vigilancias y seguimientos permitieron identificar a dos personas con funciones diferenciadas dentro de la organización. Uno de los investigados realizaba desplazamientos por distintas localidades y tomaba “muchas medidas de protección para evitar los posibles seguimientos policiales”, mientras que el segundo se encargaba presuntamente de la guarda, adulteración y envasado de la droga.
La fase de explotación culminó con varios registros domiciliarios autorizados judicialmente. En ellos, los agentes localizaron cerca de 30 kilos de cocaína, casi cuatro kilos de hachís, una pistola del calibre 9 milímetros con munición, 11.420 euros en efectivo, dos básculas de precisión y distintos materiales para el tratamiento y distribución de la sustancia estupefaciente.
Vehículos con compartimentos ocultos
La operación permitió además intervenir tres vehículos utilizados presuntamente para transportar la droga. Según detalla la Policía Nacional, los coches contaban con “caletas” o compartimentos ocultos diseñados para esconder la sustancia y dificultar su detección durante posibles controles.
Los detenidos han pasado a disposición judicial en los juzgados de guardia de Orihuela y Torrevieja. El juez ha decretado el ingreso en prisión provisional para uno de los arrestados.



