La Policía Nacional ha detenido en Algorfa (Alicante) a un ciudadano británico de 27 años reclamado por Reino Unido por tráfico de drogas y uso de armas de fuego contra las personas, delitos por los que se podría enfrentar a una pena de cadena perpetua.
El arrestado estaba considerado por las autoridades británicas como uno de sus principales objetivos criminales. Sobre él pesaba desde junio una orden internacional de detención y se estaba tramitando su inclusión en la lista de delincuentes más buscados de Reino Unido, según ha informado la Policía Nacional.
La investigación se ha iniciado a raíz de una petición de colaboración de las autoridades británicas. A partir de esa solicitud, los agentes españoles han desarrollado varias gestiones en la provincia de Alicante hasta situar el rastro del fugitivo en el municipio de Algorfa, en la comarca de la Vega Baja.
Tras varios días de seguimiento y recopilación de información, los investigadores han logrado ubicar el domicilio donde se escondía el joven. Finalmente, el dispositivo policial ha interceptado al fugitivo en las inmediaciones de su vivienda, en el momento que los agentes han considerado más seguro para actuar.
Tráfico de cocaína, cannabis y heroína
De acuerdo con la información facilitada por la Policía, el detenido formaba parte de un grupo criminal organizado dedicado a la distribución de cocaína, cannabis y heroína. Las autoridades británicas le atribuyen varios hechos delictivos cometidos entre 2023 y 2024.
Algunos de estos delitos se habrían producido incluso mientras el sospechoso se encontraba en libertad provisional en su país. Este extremo ha incrementado la preocupación de los investigadores por su riesgo de reincidencia y por su capacidad para eludir la acción de la justicia.
Ante la peligrosidad atribuida al fugitivo y el alto riesgo de fuga derivado de la posible condena a cadena perpetua, la Policía Nacional ha diseñado un operativo específico en Algorfa. Los agentes han extremado las medidas de seguridad, tanto para garantizar la detención como para proteger a los vecinos de la zona.
El dispositivo ha permitido arrestar al ciudadano británico sin que opusiera resistencia. La intervención se ha realizado en vía pública, en las proximidades de su domicilio, en un momento en el que no había tránsito de personas, según han explicado fuentes policiales.
Una vez detenido, el sospechoso ha sido trasladado a dependencias policiales para su identificación formal y para la tramitación de las diligencias. Posteriormente, ha sido puesto a disposición de la Sección de Instrucción en funciones de guardia del Tribunal Central de Instancia, encargada de iniciar el procedimiento de extradición a Reino Unido.
La resolución sobre su entrega a las autoridades británicas quedará ahora en manos de la justicia, que deberá analizar la documentación remitida desde Reino Unido y valorar las condiciones de la reclamación internacional antes de acordar su extradición.




