La Policía Nacional ha detenido en Alcoy a dos hombres de 19 y 29 años y a una joven de 18 años acusados de retener durante más de tres meses a una mujer de 47 años y a su tía, de 82, en una vivienda para saldar una presunta deuda relacionada con drogas.
La víctima más joven ha conseguido escapar de la vivienda en la noche del 29 al 30 de junio. Entonces ha acudido directamente a la Comisaría de Alcoy para pedir ayuda y denunciar la situación. Ese aviso ha permitido a los agentes localizar el piso y detener de inmediato a los tres presuntos responsables.
Según han explicado fuentes policiales, los arrestados son un joven de 19 años, su tío de 29 años y la pareja del primero, de 18 años. Los tres se enfrentan a delitos de detención ilegal y usurpación de estado civil por su supuesto manejo fraudulento de las cuentas bancarias de las víctimas.
Detención ilegal y uso de cuentas bancarias
De acuerdo con la denuncia presentada, el joven de 19 años habría utilizado la cartilla bancaria de la mujer de 82 años. También habría empleado la cuenta de la sobrina de 47 años para extraer dinero. No ha trascendido la cantidad sustraída, pero esas operaciones se habrían realizado mientras las dos mujeres permanecían encerradas.
La denunciante ha relatado que la pareja de jóvenes le reclamaba dinero por una antigua deuda derivada del consumo de drogas. Para ir pagándola, la mujer de 47 años decidió instalarse en la vivienda de la pareja. Allí trasladó también a su tía octogenaria, con la idea de ir abonando los importes con la pensión de la anciana.
Ambas mujeres han permanecido en ese domicilio desde el pasado 18 de marzo. Un mes y medio después se trasladó también a vivir allí el tío del joven, ahora igualmente detenido. La convivencia se habría deteriorado de forma progresiva hasta terminar en el encierro forzoso de las dos víctimas.
Encerradas en una habitación y en condiciones deplorables
Según el testimonio de la mujer que ha logrado escapar, el joven de 19 años la acusó de haberle robado dinero. A partir de ese momento, tanto ella como su tía fueron encerradas en una habitación sin posibilidad de salir al resto de la casa.
En esa alcoba, la mujer de 82 años, que necesitaba medicación, no podía acceder a un baño en condiciones. La sobrina se vio obligada a recortar garrafas de agua vacías para que la anciana pudiera hacer sus necesidades dentro de la habitación.
Cuando los agentes han entrado finalmente en la vivienda, han encontrado a la octogenaria en un estado descrito como deplorable. Su sobrina presentaba también un aspecto muy deteriorado tras los meses de encierro. Además, la mujer ha manifestado que en una ocasión habría recibido una paliza por parte del joven de 19 años, lo que podría agravar la situación penal del presunto agresor.
Las dos víctimas han quedado bajo atención policial y sanitaria tras su liberación, mientras continúa la investigación para esclarecer todos los detalles del caso y concretar el alcance económico de la supuesta deuda y de las extracciones de dinero realizadas desde sus cuentas.



