El Centro Social El Barranquet de El Campello cerrará de forma inminente y cesará todas sus actividades mientras se ejecutan las obras de impermeabilización del inmueble y la renovación integral del sistema de climatización, una intervención en la que el Ayuntamiento invierte cerca de 800.000 euros.
El cierre se realizará de forma paulatina, con el objetivo de que el edificio esté cerrado a final de mes, siguiendo las directrices de la dirección de obra. La medida responde, según explican desde el consistorio, a criterios de seguridad para trabajadores municipales, usuarios y colectivos que desarrollan actividades en el interior del centro.
Los trabajos afectan a distintas plantas y espacios del inmueble, donde las brigadas retiran techos, canalizaciones de aire y equipos de climatización para sustituirlos por un sistema más moderno. La intervención también requiere actuar directamente sobre la techumbre del edificio, lo que resulta incompatible con cualquier actividad en el interior por motivos de seguridad.
Reubicación del personal y suspensión de actividades
Durante el tiempo previsto de las obras, inicialmente estimado en seis meses, los más de 30 funcionarios municipales que trabajan a diario en estas dependencias serán reubicados en otros espacios. Los colectivos que cuentan con despachos en el centro ya han retirado y almacenado sus pertenencias para permitir el avance de los trabajos.
La actividad en despachos, espacios comunes, salones de actos y salas de juegos queda suspendida, al igual que las actividades lúdicas, recreativas y formativas. El asunto fue trasladado a los colectivos afectados en una reunión convocada a principios de abril para explicar la intervención.
El Ayuntamiento sostiene que la actuación responde a la necesidad de resolver deficiencias acumuladas durante los últimos años en las instalaciones, entre ellas averías de aire acondicionado, problemas en aseos, incidencias en ascensores y aparición de goteras. El departamento de Obras y Mantenimiento decidió licitar los proyectos de impermeabilización y climatización para recuperar el funcionamiento pleno del edificio con garantías.
Bienestar Social mantendrá la atención
La concejala de Bienestar Social, Maricarmen Alemañ, trabaja estos días en la búsqueda de espacios alternativos para ubicar a trabajadores sociales y al resto del personal municipal mientras duren las obras. La edil ha señalado que «de la misma forma se ha ido desalojando el edificio, todos volverán a ocupar sus espacios».
Alemañ también ha explicado que la coincidencia de estos trabajos con la rehabilitación integral del colegio público Rafael Altamira impide realojar asociaciones en la Casa de Cultura, ya que sus salas están ocupadas por escolares.
La concejala ha remarcado que «es muy importante que la población sepa que los particulares y familias usuarias del área de Bienestar Social por cualquier circunstancia, no dejarán de ser atendidas, y se les comunicará personalmente que el servicio, considerado esencial, por el Ayuntamiento y por ley, se prestará en otras dependencias con plenas garantías de privacidad y solución de sus problemas».
El alcalde de El Campello, Juanjo Berenguer, ha defendido que se trata de obras «de prioritario interés, fundamentalmente para los trabajadores públicos y para los particulares y las familias que son atendidos por profesionales de servicios sociales, que requieren de una privacidad especial dada la complejidad de los casos que a diario se plantean y que hay que solucionar con urgencia».
Las asociaciones recuperarán sus espacios
Una vez finalizados los trabajos y restablecidos los servicios públicos considerados esenciales, el edificio volverá a abrirse a los colectivos que disponen de despachos y salas para desarrollar su actividad.
El Ayuntamiento ha trasladado que las asociaciones AMEC, AMUDECA, Videal, Sensaciones Clave de Sol y Fá, Fibroprotesta, FASOCIDE y Plataforma Violeta recuperarán el uso de las dependencias cuando concluyan las obras. El centro ofrece a los colectivos sus instalaciones comunes durante nueve horas diarias, de lunes a viernes.
Hasta ahora, AMEC tenía asignado el uso de dos despachos permanentes y 83 horas y 40 minutos de lunes a viernes en espacios comunes para actividades. Además, utiliza de forma regular instalaciones del Polideportivo Ermita y el edificio municipal de la calle Padre Majón, y de forma puntual espacios de la Casa de Cultura y la Biblioteca Municipal.
Por su parte, AMUDECA dispone de dos despachos permanentes y 23 horas y 45 minutos semanales para actividades en espacios comunes. Videal utiliza las instalaciones 21 horas y 15 minutos semanales; Sensaciones Clave de Sol y Fá, 14 horas; Fibroprotesta, cuatro horas; FASOCIDE, otras cuatro horas; y Plataforma Violeta, tres horas por semana.
Berenguer ha pedido comprensión a los colectivos afectados y ha señalado que «las prioridades, habitualmente las marcan las necesidades urgentes. Lo lúdico y recreativo es importante, sobre todo para los mayores, pero seguro que los colectivos y sus asociados entenderán la situación, serán solidarios y tendrán paciencia, porque cuando terminen las obras tendremos unas dependencias plenamente operativas al servicio de los campelleros y campelleras».



