El Ayuntamiento de Orihuela ha presentado los avances de la revisión del Catálogo de Protecciones del término municipal, en su sección de Patrimonio Cultural. Esta actualización redefine la protección del patrimonio local tras más de tres décadas sin una revisión integral.
La sesión informativa se celebró en el Centro Cultural Miguel Hernández y contó con una destacada asistencia de público. Además, el acto estuvo presidido por el concejal de Urbanismo y Patrimonio, Matías Ruiz Peñalver. Estuvieron presentes técnicos municipales y el equipo redactor encargado de elaborar el documento.
La revisión permitirá actualizar una de las principales herramientas de protección patrimonial del municipio y adaptarla a la legislación vigente. Por otro lado, el nuevo catálogo incorpora una visión más amplia del patrimonio, que ya no se limita a edificios singulares. Ahora incluye también el paisaje cultural, la huerta tradicional, el patrimonio hidráulico, los elementos etnológicos, la arquitectura moderna, el patrimonio arqueológico y paleontológico, además de manifestaciones del patrimonio inmaterial.
Una revisión clave para el patrimonio oriolano
Durante la apertura del acto, Matías Ruiz ha destacado que esta revisión constituye un proyecto estratégico para Orihuela. Permitirá proteger con mayor eficacia los elementos que definen la historia, la cultura y el paisaje del municipio.
El catálogo incorpora numerosos bienes que hasta ahora no contaban con una protección específica o adecuada. Entre ellos figuran escudos nobiliarios, campanas históricas, aljibes, balsas de cáñamo, hornos de cal, yeseras, ermitas rurales, molinos tradicionales y distintos elementos vinculados al sistema hidráulico histórico de la huerta oriolana.
También se incluyen bienes relevantes para comprender la evolución del territorio, como las Norias Gemelas de Moquita y Pando, el azud y toma de acequia de Almoradí o la toma de la acequia de Alquibla. Estos elementos forman parte de una red hidráulica que ha modelado durante siglos el paisaje agrícola de la Vega Baja.
El patrimonio bélico y la memoria histórica también pasan a formar parte de esta nueva mirada patrimonial. Por eso, la revisión incorpora refugios, trincheras y otras estructuras vinculadas a la Guerra Civil, así como elementos asociados al Castillo de Orihuela identificados a partir de los trabajos del Plan Director del Castillo.
Más seguridad jurídica y trámites más ágiles
La arquitecta municipal Verónica Godoy ha explicado que el catálogo es un instrumento técnico y urbanístico integrado en el planeamiento municipal. Su función es identificar, clasificar y regular los bienes de valor patrimonial. Además, establece los niveles de protección y las condiciones para realizar actuaciones de conservación, rehabilitación o intervención.
La actualización permitirá disponer de fichas individualizadas más completas y precisas, con criterios homogéneos que aportarán mayor seguridad jurídica tanto a la administración como a los propietarios de inmuebles protegidos.
Según se ha expuesto durante la sesión, uno de los objetivos principales es agilizar procedimientos administrativos relacionados con el patrimonio. Como resultado, las nuevas fichas detallarán las actuaciones permitidas, condicionadas o incompatibles en cada bien. Esto facilitará la tramitación de licencias y reducirá la necesidad de solicitar determinados informes sectoriales en actuaciones ordinarias.
Arqueología, huerta y patrimonio rural
La arqueóloga municipal Silvia Yus Cecilia ha centrado su intervención en las novedades relacionadas con el patrimonio arqueológico y paleontológico. El catálogo incorpora nuevas áreas de vigilancia arqueológica para ordenar la protección del subsuelo según el potencial de cada zona.
El documento contempla distintas figuras de protección, como Zonas Arqueológicas, Espacios de Protección Arqueológica y Áreas de Vigilancia Arqueológica. El objetivo es compatibilizar la conservación del patrimonio con el desarrollo urbanístico del municipio.
La revisión presta una atención especial al patrimonio rural y etnológico, especialmente a las construcciones ligadas a los modos de vida tradicionales de la huerta. Entre ellas se incluyen barracas, casas de huerta, alquerías, haciendas rurales, molinos, almazaras, balsas de cáñamo, ahogaderos de gusanos de seda, hornos de cal, aljibes y norias.
Durante la presentación se ha señalado que, de las 34 barracas catalogadas históricamente en el municipio, solo se conservan seis en la actualidad. Este dato evidencia la necesidad de reforzar las medidas de protección sobre un patrimonio singular que ha sufrido un importante proceso de deterioro y desaparición.
488 elementos patrimoniales
El nuevo Catálogo de Protecciones estará compuesto por 488 elementos patrimoniales recogidos en fichas individualizadas. Esta herramienta permitirá disponer de una base documental más completa para la protección, conservación y gestión del patrimonio cultural oriolano.
Los trabajos desarrollados han incluido investigación documental, análisis territorial, revisión de cartografía antigua, fotografías aéreas, inventarios patrimoniales, planeamiento urbanístico y bibliografía especializada. También se han realizado visitas de campo para localizar, verificar y documentar los elementos existentes.
La revisión parte de los catálogos vigentes desde el Plan General de 1990 y el Plan Especial de Ordenación y Protección del Centro Histórico de 1994. Estos documentos, más de tres décadas después, han quedado superados por la evolución normativa y por una concepción más amplia del patrimonio.
El catálogo analiza valores históricos, artísticos, arquitectónicos, etnológicos, simbólicos, paisajísticos, arqueológicos y paleontológicos. Según se ha expuesto en la presentación, el casco histórico, la huerta tradicional y el sistema hidráulico vinculado al río Segura conforman un paisaje cultural singular.
La tramitación continuará con la elaboración de la versión inicial del catálogo, el periodo de exposición pública, la solicitud de informes sectoriales, la resolución de alegaciones, la aprobación provisional y la aprobación definitiva.
Matías Ruiz ha destacado que el catálogo es uno de los proyectos patrimoniales más importantes que afronta actualmente el municipio. Además, ha subrayado que permitirá conservar y poner en valor el legado histórico, cultural y paisajístico de Orihuela. El concejal ha concluido que «nuestro patrimonio es una parte esencial de la identidad de la ciudad y de sus pedanías. Esta revisión nos permitirá preservarlo con mayores garantías y transmitirlo en las mejores condiciones a las futuras generaciones».



