La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 39 años sobre el que pesaba una Orden Europea de detención por su presunta implicación en una organización criminal dedicada al tráfico de drogas en varios países europeos. El arrestado estaba fugado de las autoridades polacas y afronta una posible pena superior a 20 años de prisión.
La intervención se enmarca en un dispositivo preventivo de seguridad ciudadana. Los agentes identificaron al sospechoso cuando circulaba solo en un vehículo con matrícula polaca. Tras verificar su identidad, confirmaron que estaba siendo reclamado por la justicia de Polonia.
Detención en un control de seguridad
La actuación tuvo lugar el pasado 13 de abril en el antiguo peaje de la AP-7, en el término municipal de Benissa. En ese punto, efectivos de la Compañía de Calpe realizaban un control rutinario cuando detectaron el vehículo.
Al comprobar sus datos, los agentes confirmaron que el individuo tenía en vigor una Orden Europea de detención y entrega emitida por un juzgado de Katowice. Las autoridades polacas lo consideran miembro activo de una red criminal dedicada al tráfico de drogas en Europa.
Uso de tecnología para evitar el rastreo
Durante el registro del vehículo, la Guardia Civil encontró entre sus pertenencias una funda Faraday. Este dispositivo permite aislar teléfonos móviles y bloquear cualquier señal, lo que impide su localización o acceso externo.
El uso de este tipo de herramientas evidencia las medidas adoptadas por el fugitivo para dificultar su seguimiento por parte de las fuerzas de seguridad.
Ingreso en prisión provisional
Tras su detención, el hombre fue puesto a disposición judicial en Denia. La autoridad competente decretó su ingreso en prisión provisional sin fianza mientras se tramita su entrega a Polonia.
El arrestado permanece a la espera de su extradición para responder ante la justicia por los delitos que se le imputan.




