El Plan General Estructural de Alicante contempla la ampliación del suelo industrial y logístico del municipio en 434 hectáreas, equivalentes a 4.340.000 metros cuadrados, lo que supone un incremento de más del 70% respecto a la superficie actual.
La propuesta incluye la habilitación de cinco nuevos sectores industriales y medidas para actualizar, modernizar y regenerar las áreas ya existentes, con el objetivo de aumentar su competitividad y mejorar su integración urbana.
El equipo de Gobierno que dirige Luis Barcala ha abierto un proceso de participación para presentar el borrador del documento urbanístico, considerado el más relevante de los últimos 39 años. La sexta y última mesa temática se celebrará este martes, a las 17.30 horas, en Puerta Ferrisa, y estará centrada en las estrategias de desarrollo económico.
Un nuevo arco productivo Alicante Oeste
El concejal de Urbanismo, Antonio Peral, ha señalado que Alicante, como “motor económico de la provincia y capital metropolitana”, debe avanzar en la captación de inversiones, la promoción económica y la diversificación de la actividad.
Según ha explicado, el plan habilita suelo para crear nuevos ámbitos de actividad dentro de un arco productivo continuo, interconectado y accesible, con transporte público, una propuesta de nueva parada de Cercanías y áreas industriales modernas con servicios básicos y espacios verdes.
Los nuevos crecimientos se plantean como ampliaciones de áreas industriales ya existentes, apoyadas en una red de viarios estructurales que permitirá conectar los distintos ámbitos sin depender exclusivamente de grandes infraestructuras como autovías.
Cinco nuevos sectores industriales
El PGE propone cinco sectores de nuevo desarrollo. El primero es Bacarot, situado al sur de la A-31 y junto al enlace con la A-70, frente al área de Mercalicante, con una superficie aproximada de 91 hectáreas.
También se prevé la ampliación de Atalayas, con 59 hectáreas vinculadas al tejido productivo actual, y el sector Vallonga-Foncalent, al oeste del área industrial de La Vallonga, con unas 104 hectáreas.
A ellos se suman Campaneta, al oeste de la actual fábrica de cementos, con 88 hectáreas, y La Serreta, en el entorno del camino de la Alcoraya, con 92 hectáreas.
Áreas industriales modernas y flexibles
Los nuevos sectores se diseñan como ámbitos capaces de evolucionar hacia entornos productivos avanzados, con flexibilidad parcelaria para adaptarse a distintas actividades industriales y logísticas.
El plan prevé que incorporen infraestructura verde, sistemas de drenaje urbano sostenible y servicios comunes vinculados a la gestión energética, la digitalización, la logística inteligente y la gestión de residuos.
Además, deberán incluir espacios de estancia, dotaciones de proximidad y mejoras del entorno laboral para favorecer la actividad económica y atraer empleo cualificado.
Regeneración de las áreas actuales
El documento también plantea la mejora de los entornos industriales consolidados mediante actuaciones de regeneración funcional y urbana.
Entre las propuestas figuran el refuerzo del transporte público, soluciones de movilidad sostenible, nuevos servicios y equipamientos, mejora de la imagen urbana e integración de espacios verdes.
Como ejes principales de transformación aparecen la Carretera de Ocaña y la Avenida de Elche, junto a dos ámbitos prioritarios: el Barrio del Cementerio, donde se busca compatibilizar la actividad productiva con los usos residenciales, y el entorno industrial de Garachico, orientado hacia un modelo económico más terciarizado.




