Expulsado cinco años de España por matar al gato de su pareja en Torrevieja

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La Policía Nacional arresta al hombre para ejecutar su expulsión del país durante cinco años por maltrato animal con ensañamiento y violencia vicaria

La Policía Nacional ha detenido en Torrevieja al hombre condenado por matar a golpes a Nala, la gata de su expareja, en plena calle. El arresto se ha producido este lunes por la tarde para ejecutar la sentencia que ordena su expulsión del país durante cinco años.

El condenado ha sido investigado por un delito de maltrato animal con ensañamiento y por violencia de género en su vertiente de violencia vicaria. Según la resolución judicial, el hombre deberá ser deportado a su país de origen en las próximas horas para hacer efectiva la condena dictada por un juzgado de Torrevieja.

Los hechos ocurrieron a finales de abril en la calle Jacarilla, en el barrio de San Roque. El hombre atacó a la gata de su expareja en la vía pública, ante varios vecinos que alertaron a las fuerzas de seguridad. Tras la agresión, la Policía Local de Torrevieja lo detuvo y la dueña del animal, junto a asociaciones de protección animal, presentó denuncia.

La sentencia considera los hechos como maltrato animal con ensañamiento y también como una forma de violencia vicaria, al tratarse de un ataque contra el animal de compañía de su expareja con el objetivo de causarle daño emocional. El caso generó una amplia reacción social en Torrevieja, con concentraciones de colectivos animalistas que reclamaron justicia para Nala.

Ejecución de la expulsión

La detención practicada ahora por la Policía Nacional responde a la ejecución de la resolución judicial. Tras el arresto en Torrevieja, el condenado queda a disposición del procedimiento previsto para hacer efectiva su expulsión inmediata del territorio nacional.

El juzgado ha impuesto una expulsión de cinco años, periodo durante el cual no podrá permanecer en España ni acceder al territorio de la Unión Europea. La medida sustituye la permanencia en prisión y se ejecuta después de que el condenado aceptara los hechos en sede judicial.