Villajoyosa convierte el Bou Ferrer en banco de pruebas para la innovación submarina

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El Ayuntamiento y Kongsberg estudian una alianza para aplicar tecnología avanzada al patrimonio sumergido y al conocimiento del litoral vilero

El Ayuntamiento de Villajoyosa y el grupo tecnológico Kongsberg han abierto una primera línea de trabajo para estudiar futuras colaboraciones en torno a la arqueología subacuática, la observación del fondo marino y la aplicación de nuevas soluciones tecnológicas al patrimonio sumergido.

La toma de contacto institucional plantea una posible colaboración público-privada con vocación estratégica. El objetivo pasa por unir la capacidad tecnológica instalada en la ciudad con el potencial científico y patrimonial del litoral vilero, especialmente en torno al pecio Bou Ferrer, uno de los principales referentes del patrimonio subacuático español.

El yacimiento se perfila como primer banco de pruebas para futuras iniciativas de investigación no invasiva. La propuesta no contempla una intervención arqueológica directa, sino el uso de herramientas avanzadas de prospección, cartografía, documentación periódica y seguimiento del entorno submarino.

Tecnología para estudiar el patrimonio sumergido

La colaboración se orienta a la aplicación de sistemas de prospección acústica avanzada, cartografía de alta resolución y comparación temporal de los cambios que se produzcan en el fondo marino. También permitiría evaluar el comportamiento de nuevos instrumentos en condiciones reales.

Estas líneas de trabajo encajan con la evolución reciente de la arqueología subacuática, donde las tecnologías sonar tienen un papel creciente en la detección, clasificación, segmentación y reconstrucción tridimensional de entornos complejos.

El alcalde de Villajoyosa, Marcos Zaragoza, ha señalado que «esta primera reunión es importante porque conecta tres cosas que en Villajoyosa tienen mucho sentido juntas: patrimonio, mar e industria tecnológica. No solo se trata de conservar un yacimiento excepcional; queremos también convertir ese conocimiento en investigación útil, en innovación aplicada y consolidar para Villajoyosa una posición de referencia en el ámbito del patrimonio sumergido y de la tecnología oceánica».

Zaragoza ha añadido que «la ciudad ya ha demostrado con el Bou Ferrer que sabe trabajar con universidad, administraciones, cuerpos especializados y comunidad científica. Ahora queremos explorar cómo ampliar esa lógica a nuevas herramientas y nuevos proyectos que podrían desarrollarse en la ciudad y ser exportables a otros yacimientos».

Una alianza vinculada a la economía azul

La posible colaboración también se apoya en la presencia de Kongsberg Discovery Spain en Villajoyosa. La compañía cuenta en el municipio con su central española, dedicada a la distribución y soporte de equipos de investigación oceanográfica y pesquera, así como al diseño, industrialización y fabricación de sonares, ecosondas y transpondedores.

El grupo mantiene además un proyecto de ampliación de cerca de 3.000 metros cuadrados en Villajoyosa para incrementar su producción. Este contexto refuerza el interés municipal por vincular la innovación tecnológica con el desarrollo de la economía azul y la protección del patrimonio marítimo.

La reunión ha servido para identificar varias líneas de trabajo todavía pendientes de concreción. Entre ellas figuran el refuerzo del seguimiento científico del Bou Ferrer, nuevas posibilidades de divulgación avanzada y una futura cartera de ensayos en otros puntos del litoral vilero con interés histórico o arqueológico.

Estas actuaciones quedarían siempre sujetas a dirección científica y a las autorizaciones patrimoniales correspondientes.

Otros pecios del litoral vilero

El Ayuntamiento considera que el valor marítimo de Villajoyosa va más allá del Bou Ferrer. El municipio conserva un conjunto destacado de pecios relacionados con los hundimientos de la Primera Guerra Mundial frente a la costa mediterránea.

En aguas próximas a Villajoyosa se encuentran seis mercantes hundidos por el submarino alemán U-64: Owasco, Crathorne, D.A. Gordon, Minorca, Participation y Capreralo. Este patrimonio abre una vía complementaria para la prospección histórica, la documentación no invasiva y la futura interpretación del paisaje marítimo contemporáneo de la ciudad.

Desde el ámbito técnico, el gerente de Kongsberg, Agustín Mayans, ha explicado que el grupo vincula su estrategia ESG a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este marco facilita el encaje de proyectos que combinan innovación tecnológica, protección del patrimonio y conocimiento del medio marino.

Villajoyosa ya ha actuado como sede de formación y transferencia en este campo. Antonio Espinosa, director de Vilamuseu, y José Antonio Moya, director de la Sede Universitaria de Villajoyosa y responsable de la documentación gráfica y comunicación del proyecto Bou Ferrer, han recordado que el yacimiento ha servido como banco de pruebas para la fotogrametría subacuática.

La ciudad también ha acogido iniciativas con la Universidad de Alicante, GEAS y UME por su utilidad práctica para emergencias, documentación del patrimonio y evolución de técnicas de observación submarina.

La concejal de Patrimonio Histórico, Rosa Llorca, ha destacado que «el proyecto de Villajoyosa apuesta por la economía azul y entre todos los sectores lograremos un proyecto de ciudad que se reconcilia con el mar».