La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 62 años como presunto autor de tres delitos de hurto cometidos en las habitaciones de pacientes del hospital de Torrevieja. La investigación apunta a que el arrestado aprovechaba la especial vulnerabilidad de las víctimas. Además, todas ellas eran personas mayores. El sospechoso entraba en los cuartos y sustraía efectos personales mientras estaban ausentes, dormidas o siendo sometidas a pruebas médicas.
La actuación ha sido desarrollada por el Área de Investigación del Puesto de Torrevieja después de que se presentaran dos denuncias por hurtos en el centro hospitalario. Además, la colaboración del servicio de seguridad privada del hospital resultó clave para avanzar en el caso e identificar al sospechoso. Finalmente, el sospechoso fue localizado cuando presuntamente volvía a actuar dentro de las instalaciones.
Cómo actuaba el detenido
La investigación permitió comprobar que el sospechoso recorría los pasillos del hospital mientras simulaba hablar por teléfono móvil. También ocultaba parcialmente su rostro con una gorra con visera. Según se desprende de las pesquisas, iba seleccionando habitaciones y aprovechaba los momentos en los que los pacientes no podían vigilar sus pertenencias. Así lograba entrar y llevarse los objetos de valor.
Las imágenes analizadas permitieron observar cómo salía después con el botín oculto en la chaqueta. El estudio de las denuncias también reveló un patrón común, lo que llevó a los investigadores a atribuir los hechos a un mismo autor. El detenido es un vecino de Elche con antecedentes por hechos similares.
El pasado 3 de marzo, el servicio de seguridad del hospital volvió a alertar a los agentes tras detectar de nuevo al individuo mientras presuntamente cometía otro hurto. Este hecho resultó determinante para culminar la actuación.
Víctimas mayores y material médico sustraído
Las investigaciones posteriores permitieron acreditar que todas las víctimas eran personas mayores de nacionalidad extranjera. El detenido sustraía principalmente dispositivos tecnológicos de valor, como teléfonos móviles y tablets. Además, llegó a apoderarse de una bolsa con material médico que una de las víctimas necesitaba para el tratamiento de su enfermedad.
Ese detalle refuerza la gravedad de unos hechos cometidos en un entorno especialmente sensible. En este lugar, los pacientes se encuentran en una situación de mayor fragilidad. El caso ha puesto el foco en la protección de las personas ingresadas. También resalta la importancia de la coordinación entre las fuerzas de seguridad y los servicios de vigilancia de los centros sanitarios.
Tras la instrucción de las diligencias, el arrestado fue puesto a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Torrevieja. Allí se acordó su puesta en libertad con medidas cautelares.
Colaboración entre seguridad pública y privada
Esta actuación se enmarca en el Programa Coopera de la Guardia Civil, orientado a reforzar la colaboración con entidades de seguridad privada. Esto se logra mediante el intercambio de información y el apoyo operativo. En este caso, esa coordinación ha permitido identificar al sospechoso. Así se frenó una secuencia de hurtos que afectaba a pacientes especialmente vulnerables.
La investigación subraya también la necesidad de extremar la vigilancia sobre los efectos personales en espacios hospitalarios. Esto es especialmente importante en áreas de ingreso donde los pacientes pueden quedar momentáneamente solos o sin capacidad de supervisar sus pertenencias.


