Barrachina presenta a La Unió en Elche la nueva línea de ayudas dotada con 50 millones de euros para la modernización de explotaciones

El conseller aborda con representantes del sector el refuerzo a la inversión en el campo valenciano y la posición del Consell frente al acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y PescaMiguel Barrachina, ha mantenido una reunión de trabajo con representantes de La Unió Llauradora i Ramadera de la provincia de Alicante en la que ha trasladado las nuevas líneas de apoyo impulsadas por la Generalitat para el campo valenciano y ha analizado algunos de los principales asuntos que preocupan al sector agrario tanto en la provincia como en el conjunto de la Comunitat Valenciana.

Durante el encuentro, Barrachina ha puesto el acento en la nueva línea de ayudas dotada con 50 millones de euros para impulsar la modernización de las explotaciones agrarias, una medida orientada a mejorar la competitividad y reforzar la viabilidad del sector en un contexto marcado por el aumento de costes, la necesidad de ganar eficiencia y la presión creciente sobre los mercados.

El conseller ha asegurado que esta línea “supone un salto importante en capacidad inversora para el sector” y ha subrayado que permite acompañar a los agricultores en decisiones clave para el futuro de sus explotaciones.

Ayudas para reforzar la competitividad del campo

La cuantía máxima de estas ayudas podrá alcanzar los 200.000 euros por explotación en el caso de personas físicas, con una intensidad de ayuda del 40 % de la inversión subvencionable. Ese porcentaje podrá elevarse hasta el 75 % en determinadas situaciones.

Según ha explicado Barrachina, estas subvenciones permitirán financiar inversiones ligadas a la mejora estructural de las explotaciones. Entre ellas figuran la construcción o adquisición de bienes inmuebles, las plantaciones, el acondicionamiento de terrenos, las instalaciones de riego, las energías renovables, la maquinaria, los vehículos de carga y transporte, los equipos informáticos y también actuaciones dirigidas a recuperar el potencial productivo tras una catástrofe, una plaga o una enfermedad.

La reunión con La Unió ha servido así para exponer una de las principales herramientas económicas con las que la Generalitat pretende reforzar la capacidad de adaptación del sector agrario valenciano ante un escenario cada vez más exigente.

Preocupación por el acuerdo entre la UE y Mercosur

Durante el encuentro también se ha abordado la situación del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, una cuestión que sigue generando inquietud en buena parte del sector agrario valenciano.

En este punto, Barrachina ha trasladado la posición del Consell en defensa de la agricultura mediterránea y ha reclamado “reciprocidad estricta en normas sanitarias, ambientales y sociales, así como la aplicación efectiva de cláusulas espejo y controles efectivos, tanto en puertos de entrada como en origen”.

El conseller ha defendido que el campo valenciano “no teme la competencia, pero sí la competencia desleal”. En esa línea, ha advertido de que la Comunitat Valenciana “no puede aceptar concesiones desproporcionadas que generen desequilibrios competitivos en productos como los cítricos, las frutas y hortalizas o el arroz”.

Garantías para proteger al productor europeo

Barrachina ha insistido en que cualquier avance en el acuerdo debe ir acompañado de garantías previas y de un análisis de impacto real sobre las regiones mediterráneas. Además, ha recordado que la propia Unión Europea ha articulado un marco de salvaguardas para responder a posibles distorsiones derivadas del acuerdo, con posibilidad de abrir investigaciones y aplicar medidas provisionales si se detectan riesgos suficientes para la industria agraria europea.

El titular de Agricultura ha defendido que la apertura comercial debe ser compatible con la protección del productor europeo y ha lamentado, según ha señalado, la falta de una respuesta firme por parte del Gobierno de España ante los sectores más expuestos.

En este sentido, ha afirmado que “el problema no es competir, sino verse obligado a hacerlo en inferioridad de condiciones por la falta de reciprocidad y por la pasividad de un Gobierno central que vuelve a llegar tarde a los problemas del campo”.


Accede a nuestra hemeroteca Accedeix a la nostra hemeroteca Access our archive