La Policía Nacional ha desmantelado un punto de venta de drogas en Alicante y ha detenido a dos personas, un hombre y una mujer, por tráfico de estupefacientes y tenencia ilícita de armas. La pareja utilizaba su vivienda como base para almacenar las sustancias.
El varón empleaba además un vehículo modificado para distribuir la droga. El coche contaba con un compartimento oculto, conocido como “caleta”, que facilitaba el transporte sin ser detectado durante los desplazamientos.
Investigación y seguimiento policial
La operación se inició tras varias informaciones que alertaban sobre la actividad delictiva del principal investigado. Según las pesquisas, se dedicaba a la venta de cocaína y hachís mediante encuentros con consumidores en distintos puntos.
Los agentes establecieron vigilancias y comprobaron que el sospechoso utilizaba su vehículo para realizar las transacciones. Este método le permitía moverse con discreción y dificultar la acción policial.
Registro domiciliario y material intervenido
En la fase final, los agentes llevaron a cabo un registro en el domicilio de los implicados, autorizado por la autoridad judicial. Allí intervinieron 206 gramos de cocaína y 796 gramos de hachís.
También encontraron una pistola, un revólver, un arma simulada, munición, dos balanzas de precisión y un vehículo de alta gama. Todo el material estaba vinculado a la actividad de venta al menudeo.
Uso de “caletas” para ocultar droga
Los compartimentos ocultos en vehículos, conocidos como “caletas”, son sistemas diseñados para esconder droga, dinero u otros objetos ilícitos. Suelen instalarse en zonas como puertas, asientos o salpicaderos.
Estos mecanismos cuentan con aperturas camufladas, lo que complica su detección y facilita el transporte de sustancias ilegales sin levantar sospechas.
Con esta actuación, la Policía Nacional ha logrado desarticular un punto activo de distribución de estupefacientes en la ciudad.


