La Universidad de Alicante ha logrado contener el mayor intento de ciberataque sufrido por la institución hasta la fecha tras detectar una actividad inusual en sus servidores y activar de inmediato medidas preventivas para minimizar el impacto en sus sistemas informáticos.
La incidencia se detectó el pasado jueves, cuando los sistemas de monitorización alertaron de actividades sospechosas en una de las infraestructuras tecnológicas de la universidad. Según ha explicado el vicerrector de Transformación Digital, Rafael Molina, los indicios apuntaban a la posible entrada de un malware de tipo ransomware, un virus que puede cifrar información de los sistemas afectados con fines extorsivos.
Ante la gravedad potencial de la intromisión, la División de Seguridad del Servicio de Informática y los técnicos de sistemas actuaron de forma inmediata y desactivaron determinados servicios del entorno universitario para frenar la propagación. La intervención permitió detener el ataque en un tiempo récord y limitar la afección a unos pocos servidores secundarios.
Servicios suspendidos por precaución
La UA procedió a detener preventivamente servidores que compartían la infraestructura afectada hasta completar un análisis exhaustivo del entorno. Esta medida afectó, entre otros servicios, a UACloud, la intranet que permite acceder a los servicios tecnológicos de la institución; al acceso remoto de los trabajadores, con incidencia en el teletrabajo; y a la administración electrónica, lo que ha supuesto la suspensión de plazos legales en los procedimientos gestionados por esta vía.
Molina ha defendido que estas medidas de contención han sido necesarias para minimizar el ataque y garantizar la integridad de los sistemas antes de su recuperación completa. La universidad trabaja ahora para restablecer los servicios suspendidos con todas las garantías de seguridad.
El vicegerente de Tecnologías de la Información, Iván Mingot, ha confirmado que la institución está trabajando para poner de nuevo en marcha los servicios afectados «a la mayor brevedad posible».
Sin fuga de datos ni información sensible afectada
La Gerencia de la Universidad de Alicante ha lanzado un mensaje de tranquilidad al asegurar que, en apenas 24 horas, los técnicos del Servicio de Informática consiguieron restaurar los servicios esenciales y habilitar pasarelas seguras para el acceso a los servicios interrumpidos, garantizando la continuidad de la actividad administrativa.
El gerente de la institución, Julio García Mora, ha subrayado que la actuación ha permitido mantener operativos los procesos esenciales pese a las restricciones aplicadas por seguridad.
Los técnicos han trabajado durante todo el fin de semana para verificar el alcance real del incidente. Según la UA, no ha habido fuga de información y los sistemas nucleares de la universidad no han resultado afectados. La institución asegura que no hay información comprometida o sensible afectada por el intento de ataque y que los datos personales, económicos y académicos han estado a salvo en todo momento.
La matrícula mantiene el calendario previsto
La Universidad de Alicante ha confirmado además que el sistema de matriculación no se ha visto afectado, por lo que el proceso se desarrollará según el calendario previsto.
La institución mantiene todavía suspendidos algunos servicios por precaución mientras finaliza las comprobaciones técnicas necesarias antes de su restablecimiento pleno. Los responsables tecnológicos esperan recuperar la normalidad en los próximos días, aunque insisten en que la prioridad es garantizar la seguridad, la integridad y la continuidad futura del entorno informático.
Desde la universidad reconocen las molestias que la paralización parcial ha podido ocasionar en un momento especialmente sensible del curso, coincidiendo con el periodo de recuperación de exámenes y de matrícula, pero recalcan que los procesos esenciales funcionarán con normalidad.
La UA prepara la denuncia ante la Policía Nacional
Desde que se detectó la incidencia, la rectora de la Universidad de Alicante, Amparo Navarro, ha estado al frente del seguimiento de la crisis en coordinación con su equipo de dirección, el Vicerrectorado de Transformación Digital, la Gerencia y las unidades técnicas implicadas.
La institución ha movilizado a más de una docena de especialistas en ciberseguridad y sistemas informáticos de la propia universidad. Navarro ha destacado la capacidad de reacción, el monitoreo constante y la diligencia de los equipos técnicos, que, según ha señalado, han evitado un perjuicio de gran alcance.
Las primeras averiguaciones apuntan a que el intento de ataque podría estar relacionado con una banda organizada que utiliza este tipo de acciones con fines económicos. La rectora ha puesto los hechos en conocimiento de las autoridades competentes con el objetivo de presentar la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional.
La Universidad de Alicante también ha comunicado la incidencia al delegado de Protección de Datos de la institución, Rubén Martínez, para que se traslade por los cauces pertinentes a la Agencia Española de Protección de Datos, pese a que la institución sostiene que no se ha producido filtración de datos ni información sensible.






