El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a cargar contra España durante la cumbre de la OTAN en Ankara y ha asegurado que ha ordenado al secretario del Tesoro, Scott Bessent, cortar el comercio con el país. El mandatario estadounidense ha acusado a España de ser un «socio terrible» dentro de la Alianza Atlántica y ha vinculado su amenaza a la negativa española a elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB.
Trump ha realizado estas declaraciones en una comparecencia junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en la que ha afirmado que no quiere «hacer negocio» con España. Según Reuters, el presidente estadounidense pidió a Bessent que actuara de forma inmediata y sostuvo que España «no acepta nada» y no debe ser sostenida por el resto de aliados.
El Gobierno español ha reaccionado con «tranquilidad y normalidad», según fuentes de Moncloa citadas por distintos medios. El Ejecutivo sostiene que la relación bilateral con Estados Unidos es beneficiosa para ambos países, tanto en el plano comercial como en el de la defensa, y recuerda que los vínculos económicos los establecen mayoritariamente empresas privadas.
La Moncloa apela al marco europeo
Desde el Gobierno subrayan además que la política comercial es una competencia de la Unión Europea, por lo que no puede singularizarse a un Estado miembro en una relación comercial con terceros países. El Ministerio de Economía y Comercio recuerda en su información institucional que la política comercial es competencia exclusiva de la UE, no de los Estados miembros individualmente.
La amenaza de Trump llega después de meses de tensión por el gasto militar. Moncloa defendió en junio de 2025 que España había alcanzado un acuerdo con la OTAN para destinar el 2,1% del PIB a Defensa, sin elevarlo al 5%. Según esa posición oficial, ese porcentaje permite cumplir con las capacidades requeridas por la Alianza sin comprometer el modelo social ni la autonomía estratégica española.
El choque también se produce en un contexto de fricciones previas por el uso de las bases de Rota y Morón en operaciones vinculadas a Irán. Trump ya había amenazado en marzo con cortar el comercio con España tras la negativa del Gobierno a permitir el uso de esas instalaciones para ataques relacionados con ese conflicto. Entonces, Moncloa respondió que cualquier revisión comercial debía respetar la autonomía de las empresas, la legalidad internacional y los acuerdos entre la UE y EEUU.
Relación comercial con impacto empresarial
La posible ruptura comercial tendría impacto en un momento en el que el sector exterior español mantiene una elevada actividad. Según el Ministerio de Economía, las exportaciones españolas de mercancías superaron los 387.000 millones de euros en 2025, el segundo mejor registro anual de la serie histórica, aunque las ventas a Estados Unidos cayeron un 8% ese año por la introducción de aranceles.
Pese al tono de Trump, el Gobierno insiste en que España es un socio fiable y que la relación con Estados Unidos sigue siendo relevante en los ámbitos económico, social, cultural y de defensa. La respuesta oficial evita elevar el choque diplomático y sitúa el debate en el marco de la UE, mientras la amenaza del presidente estadounidense abre un nuevo episodio de tensión dentro de la OTAN.






