Las dificultades para desplazarse entre municipios y llegar a los polígonos industriales se han convertido en una barrera para acceder al empleo y para cubrir vacantes en algunas de las principales áreas productivas de la provincia de Alicante. La situación afecta especialmente a la Foia de Castalla, donde empresas y entidades reclaman más alternativas al vehículo privado.
El presidente de CEV Alicante, César Quintanilla, ha advertido este lunes en Ibi de que algunas compañías encuentran problemas para incorporar trabajadores aunque existan candidatos disponibles. «A veces el problema es que el candidato vive a veinte o treinta kilómetros y no tiene una alternativa al coche que le permita llegar a tiempo», ha señalado durante una nueva edición del Foro Conversa.
Más transporte público para llegar a los polígonos industriales
La jornada, celebrada en la sede de IBIAE, ha centrado el debate en la conectividad interurbana y su impacto sobre el empleo y la competitividad industrial. El encuentro forma parte de los Foros Conversa organizados por CEV Alicante y la Diputación de Alicante.
Quintanilla ha incidido especialmente en las dificultades que esta situación genera para jóvenes, personas que buscan su primer empleo y colectivos con mayores barreras de acceso al mercado laboral. Por este motivo, la patronal reclama frecuencias y horarios adaptados a los turnos de trabajo, además de recorridos que permitan llegar directamente hasta las zonas industriales.
CEV Alicante también apuesta por reforzar el transporte colectivo, mejorar la intermodalidad entre autobús y tren e impulsar soluciones de movilidad compartida. La organización considera que los desplazamientos entre municipios deben incorporarse a la planificación de la movilidad si se quiere facilitar la contratación y reducir la dependencia del vehículo privado.
La reivindicación se suma a otras demandas planteadas por la patronal alicantina sobre las condiciones necesarias para atraer inversiones. La CEV ya ha defendido en anteriores encuentros la necesidad de agilizar trámites y mejorar las condiciones para captar nuevas empresas en la provincia.
La inversión y las infraestructuras condicionan la competitividad
Quintanilla también ha puesto el foco en la inversión pública y en su influencia sobre la capacidad de Alicante para atraer y mantener actividad económica. Según los datos de INECA expuestos durante su intervención, la inversión estatal en la provincia se situó en 37 euros por habitante en 2025, frente a una media nacional de 194 euros.
«Cuando una empresa decide dónde invertir, mira el suelo disponible, pero también cómo va a mover su producción, cuánto tarda en llegar al puerto o al aeropuerto y si va a poder atraer y retener talento», ha subrayado el presidente de CEV Alicante.
La patronal ha valorado los avances introducidos en la reorganización del servicio de autobús interurbano. El nuevo esquema sitúa a Ibi como uno de los nodos de la red y refuerza sus conexiones con Alcoy y Alicante, además de con la Universidad de Alicante y el Hospital de Sant Joan.
Sin embargo, Quintanilla ha contrapuesto estas mejoras con los retrasos que afectan a determinadas infraestructuras ferroviarias. Entre ellas ha citado la línea Alcoy-Xàtiva, cuya reapertura, según ha señalado durante el foro, se ha aplazado hasta septiembre de 2027.
Empresas y trabajadores piden alternativas al coche
El debate ha reunido también a representantes de la Generalitat, organizaciones empresariales, especialistas en movilidad y entidades vinculadas a la integración laboral. El subdirector general de Servicios de Transporte de la Generalitat, José Moltó, ha defendido el proceso de renovación del mapa concesional del transporte por carretera, aunque ha reconocido que esta actuación no basta para atender las necesidades específicas de los espacios industriales.
«La conectividad industrial requiere también otro tipo de soluciones, tanto de transporte como de infraestructuras y de gestión de la demanda, que exigen la colaboración entre todos los agentes implicados», ha indicado.
El director de IBIAE, Héctor Torrente, ha relacionado directamente la falta de conexiones con las dificultades para contratar trabajadores y acceder a determinados estudios. Según ha explicado, la ausencia de movilidad regular entre localidades cercanas puede condicionar tanto la aceptación de un empleo como la posibilidad de cursar ciclos de Formación Profesional con alta empleabilidad.
«La falta de una movilidad regular entre poblaciones cercanas hace que algunas personas se planteen si quieren trabajar en estas zonas y que haya alumnos que no puedan acceder a ciclos de formación profesional con alta empleabilidad porque no tienen cómo llegar», ha señalado Torrente.
A estos problemas se suman, según el representante empresarial, la escasez de vivienda y la dependencia del vehículo privado, dos circunstancias que afectan especialmente a jóvenes y personas mayores.
La movilidad también repercute en la productividad
El director de estudios de INECA, Francisco Llopis, ha ampliado el debate al impacto que los desplazamientos tienen sobre la productividad. «Que el trabajador llegue puntual, que no pierda tiempo ni llegue cansado a su puesto de trabajo, o que las empresas puedan cubrir sus vacantes sin tener que buscar personal cada vez más lejos, también repercute en la productividad», ha explicado.
Llopis ha defendido una mayor colaboración entre empresas y administraciones para abordar un problema que resulta especialmente complejo en una provincia cuyo tejido empresarial está compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas.
El director de la Cátedra Vectalia de Movilidad de la Universidad de Alicante, Luis Aragonés, también ha advertido de que la dependencia del coche privado limita la capacidad de los polígonos industriales para captar trabajadores. Por ello, ha defendido alternativas colectivas que puedan competir con el vehículo particular en tiempos de viaje y frecuencias.
La falta de transporte afecta además de forma particular a las personas con discapacidad que no disponen de vehículo propio o permiso de conducir. El técnico de integración laboral de UPAPSA, Eloy Martínez, ha considerado que mejorar el transporte público hacia las áreas industriales permitiría incorporar más talento a las empresas y ampliar las posibilidades de contratación de colectivos vulnerables.
El diputado provincial de Desarrollo Económico y Sectores Productivos, Carlos Pastor, ha cerrado el encuentro reclamando la implicación conjunta de empresas, administraciones y sociedad civil. Pastor ha defendido que facilitar los desplazamientos de los trabajadores no constituye únicamente una cuestión de bienestar, sino también un factor que influye directamente en la competitividad empresarial.
Asimismo, ha señalado a las Entidades de Gestión y Modernización (EGM) como posibles instrumentos para impulsar proyectos piloto de movilidad en las áreas empresariales. Estas iniciativas permitirían probar nuevas soluciones, medir sus resultados y extender aquellas que resulten eficaces.



