La Guardia Civil investiga a un hombre de 47 años como presunto autor de un delito contra el medio ambiente tras localizar un taller mecánico sin autorización en una partida rural de Rojales. La actuación se ha iniciado después de detectarse un vertido de hidrocarburos en el azarbe de la Comuna de la huerta del municipio.
La investigación, desarrollada por agentes del SEPRONA de la Guardia Civil de Guardamar, se ha puesto en marcha para aclarar el origen del vertido contaminante. Las gestiones realizadas han permitido centrar las sospechas en unas instalaciones próximas al canal afectado, donde, al parecer, se desarrollaba una actividad de reparación de vehículos sin la correspondiente autorización administrativa.
Tras reunir indicios suficientes, los agentes han inspeccionado el lugar y han comprobado que el taller estaba en funcionamiento. En las instalaciones había varios vehículos en fase de reparación, además de herramientas y otros elementos propios de la actividad mecánica.
Durante la inspección también se han localizado residuos peligrosos dispersos, como baterías y lubricantes, así como una fosa séptica con restos de vertidos de hidrocarburos. Según han detallado los investigadores, esta situación suponía un grave riesgo de filtración al subsuelo, con posible afección a aguas subterráneas y a cauces próximos.
Como resultado de la actuación, la Guardia Civil ha investigado al responsable del taller por un posible delito contra el medio ambiente. Además, se han tramitado propuestas de sanción administrativa por la gestión irregular de residuos y por desarrollar la actividad sin licencia.
Las instalaciones han quedado clausuradas con la colaboración del Ayuntamiento de Rojales y de la Policía Local, lo que ha permitido cesar la actividad que, según la investigación, se venía desarrollando en el lugar. La Guardia Civil mantiene su labor de vigilancia sobre este tipo de conductas y recuerda la importancia de gestionar correctamente los residuos peligrosos para evitar daños al entorno natural.











