Aunque según la Policía Nacional no hay relación entre los robos, ambos se produjeron a escasos metros de distancia y en un intervalo mínimo de tiempo.
Los implicados intentaban embarcar automóviles procedentes de Francia, muchos de ellos con los elementos identificativos alterados o con certificados provisionales de matriculación manipulados
Los presuntos estafadores contactaban con los interesados a través de aplicaciones de mensajería instantánea. Allí solicitaban el pago por adelantado de una fianza o reserva. Una vez recibido el dinero, cesaban los contactos y bloqueaban a las víctimas.
La investigación se inició tras un "incremento inusual" de positivos en marihuana en controles policiales a multitud de gente que negaba haber tomado drogas.