La Guardia Civil ha detenido a tres personas (dos hombres y una mujer, de entre 39 y 44 años) como presuntas autoras de robos con fuerza en interior de viviendas, tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal, dentro de la operación Chimpum25. La investigación ha permitido esclarecer nueve robos cometidos en Jávea, Benissa, Teulada-Moraira, Cullera y Tibi, y dos de los arrestados han ingresado en prisión provisional.
Según explica la Guardia Civil, el caso se inició en noviembre, tras detectar un aumento de robos con fuerza en viviendas, principalmente en una zona residencial de Jávea. En los hechos investigados, los autores sustraían sobre todo joyas, dinero en efectivo, dispositivos electrónicos, accesorios y ropa de marca, y la dinámica se habría repetido en otras localidades cercanas como Teulada, Benissa y Cullera.
El modus operandi y los vehículos de alquiler
La investigación se centró en un mismo patrón de actuación, basado en el escalo o la fractura de puertas y ventanas, aprovechando la ausencia de los moradores. Durante la fase operativa, los agentes realizaron vigilancias para controlar las rutinas de los sospechosos, unas tareas que, según detallan, se complicaron por las contravigilancias y el uso de vehículos de alquiler que cambiaban con frecuencia.

Registros en Benidorm y drogas intervenidas
Una vez identificados los presuntos autores, la Guardia Civil ha realizado una entrada y registro en dos domicilios vinculados a los investigados, ambos en Benidorm. En esos registros, efectuados en diciembre, se intervinieron objetos de valor procedentes de los robos investigados, además de ropa y herramientas empleadas en los asaltos.
También se incautó un arma de aire comprimido, dispositivos electrónicos y diversas cantidades de sustancias estupefacientes: 88 gramos de cocaína, 48 gramos de cocaína rosa, 11 pastillas de anfetamina, 5 gramos de anfetamina, 20 gramos de heroína y 6 gramos de metanfetamina.
Delitos imputados y recuperación de efectos sustraídos
A los detenidos se les imputan nueve delitos de robo con fuerza en interior de vivienda, uno contra la salud pública por tráfico de drogas y otro por pertenencia a organización criminal. La Guardia Civil señala que la operación ha permitido recuperar una parte de los objetos sustraídos, muchos de los cuales ya han sido devueltos a sus propietarios.



