La investigación por el robo de gran parte del Tesoro de Villena, uno de los conjuntos de oro más importantes de la Edad del Bronce en Europa, ha continuado avanzando y se mantiene como una prioridad para la Guardia Civil, que ha reforzado el operativo y ha pedido máxima prudencia ante unas pesquisas aún abiertas.
Así lo ha explicado en Agost el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Alicante, Francisco Poyato, quien ha recalcado que se está trabajando de forma intensa para esclarecer el asalto sufrido por el Museo de Villena (Muvi) en la madrugada del pasado 27 de agosto.
Poyato ha insistido en que los investigadores deben ser, en sus palabras, ‘muy prudentes’ y ha evitado ofrecer detalles concretos sobre las líneas abiertas. Según ha subrayado, no quiere facilitar ‘ningún dato que pueda de alguna manera perjudicar a la investigación’.
El responsable provincial del cuerpo ha reiterado que ‘de momento, lo prudente es guardar sigilo y reserva‘ tanto sobre la identificación y búsqueda de los encapuchados que perpetraron el robo como sobre el posible paradero de las piezas sustraídas.
Preocupación social por el patrimonio robado
El coronel jefe ha reconocido que la Guardia Civil es plenamente consciente de la ‘preocupación social’ generada tras este golpe. Ha calificado el robo como un ‘hecho muy grave y muy importante’ por el valor y la significación del Tesoro de Villena para la ciudad, para la provincia de Alicante y para el conjunto de la Comunitat Valenciana.
Poyato ha insistido en que ‘lo más prudente es mantener todas las reservas y dejar que la investigación avance’, y ha recalcado que esta investigación efectivamente ‘avanza’. Ha querido dejar claro además que, para la Guardia Civil, este caso constituye ‘desde el primer momento una prioridad de investigación’.
La unidad orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de Alicante se ha hecho cargo de las diligencias. Este tipo de unidades especializadas suele asumir delitos de especial gravedad o complejidad, como es el caso de un robo que afecta a un patrimonio histórico de enorme valor.
El asalto se ha producido en apenas cuatro minutos
Según se ha conocido, el robo se ha llevado a cabo en plena madrugada por parte de tres encapuchados. Los ladrones han sustraído gran parte de las piezas del Tesoro en un tiempo muy reducido, de alrededor de cuatro minutos, antes de huir del lugar.
El valor patrimonial del conjunto se considera incalculable, aunque las piezas han sido tasadas en unos 5 millones de euros. Más allá de la tasación económica, las autoridades han destacado en varias ocasiones la relevancia histórica y arqueológica del hallazgo para el estudio de la Edad del Bronce.
Pocas horas después del robo, un vecino ha alertado a los agentes de que dos vehículos de alta gama le habían adelantado a gran velocidad. Este testimonio sitúa a ambos coches circulando por la autovía A-31, que conecta Madrid con Alicante y es la principal vía de acceso a Villena.
Los investigadores analizan todos los indicios disponibles, desde los movimientos de los vehículos hasta las imágenes que puedan haberse obtenido en el entorno. La discreción es clave en esta fase para no frustrar posibles avances ni alertar a los responsables del robo.
Un tesoro milenario descubierto en 1963
El Tesoro de Villena está datado en torno al año 1000 antes de Cristo. Se trata de uno de los conjuntos de orfebrería prehistórica más relevantes de Europa por volumen, conservación y riqueza material.
Fue descubierto en 1963 por el arqueólogo José María Soler y sus colaboradores en el término municipal de Villena. El hallazgo supuso un hito para la arqueología española y ha convertido desde entonces a la localidad en un referente para el estudio de la Edad del Bronce.
El conjunto original está formado por 66 piezas de distintos materiales, aunque destaca especialmente la abundancia de oro. Solo los objetos fabricados con este metal alcanzan casi los 10 kilogramos de peso. Se estima que su valor fundido podría superar por sí solo el millón de euros, aunque su auténtico valor reside en su carácter único e irreemplazable.
La colección incluye 11 cuencos de oro, 28 brazaletes de oro y dos recipientes o botellas de oro. También cuenta con tres recipientes de plata, diversos objetos combinados de hierro y oro y de ámbar y oro, además de un brazalete de hierro.
Este último brazalete de hierro resulta especialmente singular, ya que el metal procede de un meteorito. Esta circunstancia añade aún más relevancia científica y simbólica a la pieza dentro del conjunto.
Tras el robo, según se ha detallado, solo han permanecido en el museo tres vasijas de plata, un brazalete y gran parte de los adornos de un bastón. También ha quedado una de las cuatro coronas del Tesoro, que, según se ha indicado, ‘se les ha caído’ a los ladrones durante la rápida actuación.
La pérdida de la mayor parte de las piezas ha reavivado el debate sobre las medidas de seguridad en los museos locales que custodian bienes de gran valor histórico. A la espera de que avance la investigación, el caso ha situado de nuevo al Tesoro de Villena en el centro de la atención pública, esta vez por un motivo muy distinto al de su descubrimiento arqueológico.



