Los hogares alicantinos necesitan más años de sueldo para acceder a una vivienda que la media española 

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En paralelo, el alquiler ha aumentado un 2,7 % anual entre 2014 y 2024, lo que ha elevado de forma sostenida el esfuerzo que deben hacer los hogares para acceder a una vivienda, tanto en propiedad como en arrendamiento

Las familias de la Comunitat Valenciana han visto cómo el precio de compra de la vivienda ha crecido un 2,6 % anual entre 2014 y 2025, por encima de la media española, algo superior al 2 %. En paralelo, el alquiler ha aumentado un 2,7 % anual entre 2014 y 2024, lo que ha elevado de forma sostenida el esfuerzo que deben hacer los hogares para acceder a una vivienda, tanto en propiedad como en arrendamiento.

El Banco de España ha recogido estos datos en su informe anual de 2025, que incluye un capítulo específico sobre vivienda. El organismo ha señalado que el encarecimiento de los inmuebles ha superado el crecimiento de la renta de los hogares. Por tanto, cada año resulta más difícil para muchas familias comprar o alquilar una casa en la Comunitat Valenciana.

Más esfuerzo para comprar y para alquilar

Según el informe, en 2024 los hogares valencianos que no residían en una vivienda de su propiedad han necesitado destinar 5,9 años de su renta neta para adquirir su primera vivienda. Esta cifra resume el esfuerzo que supone ahorrar lo suficiente para la entrada y asumir la financiación necesaria. Aunque se sitúa por debajo de la media española, de 6,8 años, continúa siendo un nivel elevado para muchas economías domésticas.

En el caso del alquiler, la presión ha sido incluso mayor. Los hogares que vivían arrendados en la Comunitat Valenciana han destinado casi el 27 % de su renta neta al pago del alquiler en 2024. Este porcentaje ha superado ligeramente la media nacional, situada en el 26,7 %, lo que indica que la carga del alquiler ha resultado algo más intensa en esta autonomía.

El Banco de España ha explicado que el incremento continuado de los precios por encima de las rentas se traduce en elevados niveles de esfuerzo para los hogares. De esta forma, una parte importante de los ingresos mensuales queda comprometida para pagar la vivienda. Esto reduce el margen disponible para otros gastos y ahorros y limita la capacidad de las familias para afrontar imprevistos o planificar inversiones futuras.

Diferencias claras entre provincias

El evolución de los precios reales de la vivienda, es decir, ajustados a la inflación, ha sido muy desigual entre las provincias de la Comunitat Valenciana desde 2014. El informe ha vinculado los mayores incrementos y esfuerzos con las zonas donde se concentra la actividad económica, el crecimiento demográfico o la demanda no residencial, asociada sobre todo al turismo.

Valencia ha liderado esta subida de precios. Entre 2014 y 2025, el precio real de compra de la vivienda en la provincia ha repuntado un 3,2 % anual. Además, el alquiler ha crecido un 3,1 % anual entre 2014 y 2024. Esto ha situado a Valencia como el territorio valenciano donde el acceso a la vivienda ha resultado más tensionado, tanto para quienes buscan comprar como para quienes necesitan un contrato de alquiler.

Alicante se ha situado inmediatamente detrás. En esta provincia, el precio real de compra de la vivienda ha aumentado un 2,8 % anual desde 2014, mientras que el alquiler lo ha hecho a un ritmo del 2 % anual. Estos incrementos han colocado a muchos hogares ante decisiones complejas sobre si seguir alquilando, intentar comprar o cambiar de zona de residencia dentro de la provincia.

En cambio, Castellón ha registrado los menores aumentos de precios y, por tanto, los niveles de esfuerzo más moderados. Entre 2014 y 2025, el precio real de compra de la vivienda ha subido un 0,8 % anual y el alquiler un 1,9 % anual. Estas cifras han reflejado un mercado más contenido, donde el acceso a la vivienda ha sido algo menos exigente para los hogares que en Valencia y Alicante.

El impacto en Valencia y Alicante

Las diferencias entre provincias también se han notado en los años de renta necesarios para comprar una vivienda. En 2024, los hogares alicantinos que no residían en una vivienda propia han tenido que destinar 7 años de su renta neta para adquirir su primera casa. Este nivel ha superado el esfuerzo medio nacional y ha situado a Alicante como una de las provincias donde resulta más exigente comprar.

En la provincia de Valencia, el esfuerzo ha sido algo menor. Los hogares en esta situación han necesitado 5,6 años de su renta neta para acceder a su primera vivienda en 2024. Aunque la cifra ha sido inferior a la de Alicante y a la media española, sigue indicando un acceso complejo para muchos jóvenes y familias con menor capacidad de ahorro.

En el mercado del alquiler, Alicante también ha concentrado los mayores esfuerzos. En 2024, los hogares inquilinos han destinado un 28,4 % de su renta neta media al arrendamiento. Esta proporción se ha situado muy cerca del umbral del 30 % de la renta neta que muchos analistas consideran un límite a partir del cual el esfuerzo para pagar la vivienda resulta excesivo.

En la Comunitat Valenciana en su conjunto, la combinación de subidas sostenidas en compra y alquiler y una renta que avanza a menor ritmo ha estrechado el margen de las familias. Así, cada subida adicional de precios ha tenido un impacto directo en el presupuesto mensual, especialmente en las áreas más dinámicas y con mayor demanda.

Peso de los no residentes y de la vivienda turística en Alicante

El informe ha señalado que en Alicante han adquirido un peso muy relevante las compras de vivienda por parte de no residentes y la pisos turísticos. Esta doble presión ha tenido efectos tanto sobre los precios de venta como sobre los alquileres de larga duración.

En 2025, las adquisiciones de vivienda por parte de no residentes han representado el 33,3 % de todas las compraventas realizadas en la provincia de Alicante. Este porcentaje ha situado a Alicante como la provincia con mayor peso de compradores extranjeros o no residentes de toda España.

Además, el 13,8 % de todo el parque de viviendas de la provincia de Alicante ha estado en manos de no residentes o se ha destinado a uso turístico. Este dato ha colocado también a la provincia a la cabeza del listado nacional. Esta realidad ha contribuido a reducir la oferta disponible para residencia habitual y ha añadido presión adicional sobre los precios.

En conjunto, el informe del Banco de España ha dibujado una Comunitat Valenciana con un mercado de vivienda muy tensionado en las zonas de mayor dinamismo, sobre todo en Valencia y Alicante. Los hogares han debido soportar aumentos persistentes en el coste de compra y alquiler y han afrontado niveles de esfuerzo elevados para asegurar un techo estable, mientras que Castellón ha mostrado un comportamiento más moderado dentro del mismo territorio autonómico.