La playa de La Roda, en Altea, ha sido cerrada temporalmente al baño después de que los últimos análisis de control de calidad del agua hayan detectado valores superiores a los máximos permitidos en uno de los parámetros microbiológicos, lo que ha señalado una contaminación de origen residual.
El Ayuntamiento de Altea ha explicado en un comunicado que ha adoptado esta decisión tras recibir la notificación de la Dirección General de Calidad y Educación Ambiental de la Generalitat. Este departamento ha remitido los resultados de la analítica y ha recomendado restringir el baño como medida de prevención para proteger la salud de los usuarios.
Según detalla el consistorio, la bandera roja ya ondea en la playa de La Roda para informar de la prohibición de baño. Además, se ha pedido a vecinos y turistas que respeten la restricción hasta nuevo aviso y que sigan en todo momento las indicaciones del personal de vigilancia y salvamento.
Investigación de las causas y nuevos análisis
En la nota de prensa municipal se indica que se están investigando las posibles causas de esta contaminación de origen residual. Los servicios técnicos especializados están revisando la zona para tratar de localizar el foco del problema y determinar si se trata de un episodio puntual o de una incidencia que pueda repetirse.
El Ayuntamiento también ha anunciado que se van a tomar nuevas muestras de agua en los próximos días para confirmar la evolución de la calidad del agua. Con estos análisis adicionales se busca comprobar si los niveles microbiológicos regresan a los márgenes considerados seguros y poder reabrir la playa al baño en cuanto se garantice que no existe riesgo para la salud.
Mientras tanto, el consistorio ha insistido en la importancia de cumplir la señalización instalada en la arena y en los accesos. La bandera roja implica que el baño está totalmente prohibido, por lo que no se permite entrar en el agua ni acercarse a la zona de rompiente.
En su comunicado, el Ayuntamiento ha dirigido un mensaje directo a la ciudadanía y a las personas que visitan Altea. ‘Lamentamos las molestias y agradecemos la colaboración ciudadana’, concluye la nota, en la que se recalca que la prioridad en este tipo de situaciones es la protección de la salud pública y la seguridad en el uso de las playas municipales.





