El Hospital Universitario Sant Joan d’Alacant ha equipado sus cinco paritorios con nuevos monitores maternofetales inalámbricos y sumergibles que permiten a las mujeres moverse durante el trabajo de parto sin dejar de controlar el bienestar de la madre y del bebé.
La incorporación de esta tecnología supone un avance en la atención obstétrica del centro, ya que facilita una dilatación más activa y cómoda. Las gestantes pueden caminar, utilizar la ducha, cambiar de postura o emplear distintos recursos del paritorio para aliviar el dolor y favorecer la progresión del parto.
Hasta ahora, los monitores convencionales limitaban la movilidad por la longitud de los cables. Además, era necesario retirar temporalmente el dispositivo cuando la paciente quería ducharse o acudir al baño.
Más libertad de movimiento durante el parto
La matrona del hospital Sara Bastante explica que «antes tenían que estar más encamadas porque el cable medía apenas un metro y medio. Ahora pueden moverse libremente, acercarse al aseo, darse una ducha o caminar, lo que facilita la bajada del bebé en la pelvis».
Los cinco paritorios del centro cuentan con ducha individual, un recurso utilizado de forma habitual como medida de alivio no farmacológico del dolor durante la dilatación. Los nuevos equipos permiten emplearla sin interrumpir la monitorización fetal ni el control clínico.
Además, al tratarse de monitores sumergibles, el hospital podrá utilizar la bañera instalada en uno de los paritorios durante la fase de dilatación. Esta mejora amplía las opciones disponibles para las mujeres durante el proceso de parto.
La libertad de movimiento también facilita el uso de espalderas y la adopción de diferentes posiciones, que pueden contribuir al progreso fisiológico del parto y al bienestar de la gestante.
Seguridad clínica y atención personalizada
La principal ventaja de estos equipos es que permiten compatibilizar la autonomía de la mujer con un seguimiento continuo del bienestar materno y fetal. De este modo, el personal sanitario mantiene la supervisión clínica del parto sin limitar la movilidad de la paciente.
La matrona Isabel Robles destaca que «ahora es una manera de que ellas hagan todo lo que quieran hacer en cuanto al movimiento y sin perder seguridad. Antes, si tenían que darse una ducha o ir al baño, había que quitarles el monitor».
Los nuevos monitores incorporan también mejoras tecnológicas que optimizan la calidad del registro clínico. Entre otras prestaciones, captan con mayor precisión la frecuencia cardiaca fetal y registran de forma simultánea el pulso materno sin necesidad de sensores adicionales.
En este sentido, la matrona Elena Gómez señala que «captan mucho mejor el corazón del bebé y registran también el pulso materno sin tener que colocar dispositivos adicionales».
Con esta incorporación, el Servicio de Ginecología y Obstetricia refuerza una atención al parto más personalizada, respetuosa y centrada en las necesidades de las mujeres. El objetivo es favorecer su bienestar, su capacidad de decisión y su participación activa durante todo el proceso.





