La pareja de Pérez Llorca, funcionaria de Finestrat, no seguirá en la Diputación de Valencia

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Vanesa Soler renuncia a renovar la comisión de servicio que la llevó desde el Ayuntamiento alicantino a una plaza de secretaria de dirección

Vanesa Soler, funcionaria del Ayuntamiento de Finestrat y pareja del president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, no optará a renovar la comisión de servicio por la que fue nombrada secretaria de dirección en la Diputación de Valencia. La decisión llega después de la polémica política generada por su incorporación a la institución provincial. Por tanto, supone que dejará el puesto cuando finalice el periodo inicial de seis meses.

Soler procedía del consistorio alicantino de Finestrat, donde ejercía como funcionaria, antes de acceder a la plaza en comisión de servicio en la Diputación. El nombramiento se formalizó el pasado 3 de marzo . Además, la comisión tenía una duración inicial de seis meses, aunque podía prorrogarse si el equipo de Gobierno lo justificaba.

El caso generó controversia desde el primer momento por tratarse de la pareja del jefe del Consell. Además, el cambio fue desde un ayuntamiento de la provincia de Alicante a una plaza en la corporación provincial valenciana. Por otro lado, la oposición también puso el foco en el aumento retributivo asociado al nuevo puesto.

De Finestrat a la Diputación

La plaza correspondía a un puesto de secretaria de dirección del Centro de Asistencia a Municipios de la Diputación de Valencia. Al proceso concurrieron tres candidatas, entre ellas Soler. Finalmente, Soler obtuvo la comisión de servicio después de que se valorara su trayectoria como funcionaria y su experiencia en funciones similares, según ha defendido Pérez Llorca.

El president de la Generalitat ha sostenido que su pareja consiguió la plaza «por su experiencia» y ha rechazado que existiera trato de favor. También ha argumentado que el traslado desde el Ayuntamiento de Finestrat respondía a motivos de conciliación familiar.

La comisión fue aceptada por el Ayuntamiento de Finestrat el 20 de febrero. Esto ocurrió después de que el plazo de presentación de solicitudes se desarrollara entre el 29 de enero y el 4 de febrero. Por otra parte, la oposición ha pedido documentación tanto sobre el proceso en la Diputación como sobre la autorización tramitada en el consistorio alicantino.

Críticas de la oposición

El PSPV y Compromís cuestionaron la legalidad y oportunidad del procedimiento, al considerar que el puesto podía responder a un «traje a medida». Ambos grupos han criticado que la pareja del president accediera a una plaza en una institución gobernada por el PP. Además, han reclamado explicaciones sobre el expediente.

El síndic socialista, José Muñoz, llegó a afirmar que el caso reflejaba «un PP repleto de jetas», mientras que el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, calificó la situación de «poca vergüenza» y cuestionó que Soler fuera considerada la persona idónea para ocupar ese puesto.

Pérez Llorca, por su parte, ha defendido el derecho de su pareja a optar a una plaza en comisión de servicio como cualquier otra funcionaria. Además, el president ha rechazado las acusaciones de la oposición y ha insistido en que el vínculo personal con él no debía impedirle acceder a una oportunidad profesional.

La renuncia a renovar la comisión de servicio pone fin a la continuidad de Soler en la Diputación de Valencia una vez concluido el periodo inicial. Sin embargo, el caso mantiene abiertas las peticiones de información formuladas por la oposición sobre el procedimiento seguido y sobre la salida temporal de la funcionaria desde el Ayuntamiento de Finestrat.