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Dimite Pablo Iglesias tras los resultados de Unidas-Podemos en Madrid

El líder de Podemos y hasta hace poco vicepresidente del gobierno abandona todos sus cargos y deja la política.

Pablo Iglesias deja la política. Así lo ha anunciado después de que Isabel Díaz Ayuso haya doblado sus resultados y que su candidatura no haya alcanzado los resultados previstos.

“No contribuyo a sumar, no soy una figura política que pueda contribuir a que los próximos años nuestra fuerza política consolide su fuerza institucional”, ha asegurado el líder morado en una comparecencia para valorar sus datos.

“Cuando uno deja de ser útil tiene que saber retirarse”, ha señalado Iglesias, apuntando a Yolanda Díaz como nueva líder morada y a Isa Serra como líder de filas del partido en la Asamblea de Madrid.

Iglesias, que ha mejorado el resultado de su formación en tres escaños -de siete a diez- ha apuntado que su presencia no ha servido para movilizar a la izquierda y que, al contrario, ha servido como “chivo expiatorio” que generaba animadversión en la derecha.

La presencia de Pablo Iglesias en la campaña madrileña se prometía como el principal revulsivo para una izquierda que concurría con el pie cambiado a las elecciones, después de intentar paralizarlas con unas mociones de censura que descartó la justicia.

De hecho, el anuncio del entonces vicepresidente segundo de que abandonaba el Gobierno al que tanto le había costado llegar para reflotar la candidatura morada a la Comunidad de Madrid fue otra intensa sacudida a la política del país.

“En política hay que tener valentía para dar las batallas que hay que dar”, dijo el entonces ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, sabedor de que su partido se jugaba llegar al 5% de los votos -el límite para conseguir representación en la Asamblea de Madrid- y que de su candidata, Isa Serra, pendía la Espada de Damocles de la inhabilitación.

Pero la candidatura -que pilló por sorpresa incluso a su sustituta al frente de la Vicepresidencia, Yolanda Díaz– no debía estar demasiado madura: la intención de Iglesias era dejar el Ejecutivo en una fecha emblemática como el 14 de abril, pero la ley le forzó a salir quince días antes de lo previsto.

Durante toda la campaña Iglesias ha jugado al cara a cara con Isabel Díaz Ayuso. Lo hizo en un bronco debate electoral -el único en que participaron ambos candidatos- y ha seguido así hasta el último momento.

El PP ha usado la región para hacer caer al Gobierno en un contexto de pandemia. Y ahora para seguir tienen que meter a los ultraderechistas violentos”, ha señalado esta mañana.

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