La provincia de Alicante ha cerrado mayo con una ocupación turística del 83,5% en hoteles y apartamentos. Esto supone 0,6 puntos más que en el mismo mes del año anterior. Además, el dato se convierte en el mejor registro en lo que va de año y mejora en 1,2 puntos el indicador de abril.
El comportamiento por destinos ha sido desigual. Sin embargo, las cifras han sido especialmente elevadas en la ciudad de Alicante y en Playa de San Juan. La capital ha alcanzado una ocupación del 91,1%, mientras que Playa de San Juan ha marcado el máximo provincial con un 95,7%. Por ello, ha rozado el lleno durante el mes de mayo.
Otros destinos también han registrado niveles destacados. Por ejemplo, Sant Joan d’Alacant ha llegado al 83%, Guardamar del Segura al 78%, Moraira al 77,1%, Dénia al 75,5%. Por otro lado, Jávea y Santa Pola al 73%, San Vicente del Raspeig al 67,2%. Finalmente, El Campello al 66,3%, Orihuela al 63,6% y Algorfa al 56,1%.

El turismo internacional mantiene su peso
La clientela turística ha sido mayoritariamente internacional, con un 77,5% del total, frente al 22,5% de visitantes nacionales. Entre los mercados extranjeros, el principal origen ha sido Reino Unido, con un 22,2% de los viajeros.
También han destacado los turistas procedentes de Irlanda (7,4%), Suecia (5,5%), Alemania (5,5%). Además, Francia (5,4%), Polonia (4,8%), Países Bajos (4,7%), Noruega (4,6%), Italia (4,4%) y Estados Unidos (3,6%).
En el mercado nacional, los principales visitantes han llegado de la Comunidad de Madrid, con un 27,1%. Le sigue la Comunitat Valenciana, con un 25,4%. A continuación se sitúan Cataluña (9,9%), Andalucía (8%), Castilla-La Mancha (5,7%), Castilla y León (5%), Región de Murcia (3,2%). Finalmente, País Vasco (2,7%), Galicia (2,6%) y Baleares (2,5%).
Previsión positiva para junio
Las previsiones para junio apuntan a una nueva mejora de la actividad turística en la provincia. El indicador previsto sitúa la ocupación en el 86,8%, una cifra superior a la registrada en el mismo periodo del año anterior.
Este avance consolida el inicio de la temporada alta en la provincia de Alicante. Además, confirma el peso de los destinos de costa, especialmente en aquellos enclaves con mayor demanda internacional y con una oferta turística vinculada al alojamiento hotelero y vacacional.



